México y Estados Unidos amplían su muro antidrones en la frontera noroeste
Los gobiernos de México y Estados Unidos han echado a andar el programa Águila Alta contra el uso criminal de drones, en la franja fronteriza que comunica Tijuana, en Baja California, con San Diego, en California. La Secretaría de la Defensa en México ha dado a conocer este lunes el tercer experimento del estilo de este año. El esfuerzo binacional se mantendrá hasta el 21 de septiembre. México es uno de los países de América Latina que más casos cuenta de uso de drones por parte del crimen organizado.
“Esta operación tiene como finalidad contar con una frontera más segura, mediante la detección e inhabilitación de drones de uso comercial que son empleados por delincuentes en la frontera común para vigilar a las autoridades durante el tráfico de personas y drogas”, ha dicho la dependencia en un comunicado. Cada país recorrerá y se ocupará de su parte de la frontera, “mediante el despliegue de las fuerzas en la franja fronteriza de cada país, apoyados con equipos antidron fijos y móviles”.
El anuncio ocurre apenas unos días después de que EE UU anunciara el derribo de más de 300 drones vinculados al crimen organizado en un año, todo un récord, cifra que ilumina el camino de la delincuencia, tanto en la frontera como en México entero. En total, EE UU detectó más de 35.000 vuelos de drones cerca de su frontera, según un informe de la organización ACLED, que monitorea conflictos violentos alrededor del mundo. De acuerdo a la organización, el uso de drones por parte del crimen organizado en el continente se dio por primera vez en México, hace alrededor de una década.
En los últimos tres o cuatro años, su empleo se ha generalizado en varias regiones, particularmente en Guerrero, Michoacán o Sinaloa, según ACLED. En un reportaje que publicó EL PAÍS en 2023, se hablaba precisamente del uso que hacía el grupo criminal La Familia Michoacana de estos artefactos, en el Estado de Guerrero. Los criminales cargaban los drones con bombas caseras y los mandaban a poblados controlados supuestamente por grupos enemigos, donde las soltaban.
En su informe, la organización señala que entre 2021 y agosto de este año detectaron el uso criminal de drones en 17 de los 32 estados del país. En los últimos dos años, su uso se ha extendido entre los grupos delictivos en guerra en Sinaloa, conflicto que ha dejado miles de muertos y desaparecidos. En Michoacán, la constante pugna entre el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y bandas criminales regionales ha provocado igualmente la aparición de drones, particularmente en la región de Tierra Caliente, en la sierra, y las zonas frías del norte del Estado.


