Marlaska exige “solidaridad financiera y política” a la UE ante crisis migratorias como la de Ceuta
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha visto en persona con sus colegas de la UE por primera vez tras la crisis migratoria en Ceuta. Ahí, en el consejo de Interior que se celebra este jueves en Luxemburgo, ha defendido la “solidaridad operativa, financiera y política” ante el resto de responsables de la cartera en una intervención sobre el estado del área Schengen, según el departamento que dirige. Esas palabras suenan a reproche tras la reacción que hubo en los primeros días de agosto, después de la entrada masiva de migrantes en la frontera de la ciudad autónoma con Marruecos, cuando 22 Estados miembros firmaron una carta muy dura con España y la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez.
Ante sus colegas de la UE y el resto de países que componen el área de libre movimiento de personas, Grande-Marlaska ha afirmado que “el impacto ha sido cero” sobre el resto de socios porque ningún migrante de las decenas de miles que entraron en Ceuta los días 30 y 31 de julio ha llegado a otro país de la Unión. Después, ha defendido la gestión que hace España de sus fronteras al destacar las caídas de entradas irregulares que llegan a ser del 76% en las islas Canarias, según sus números.
Estas cifras y argumentos los ha presentado el ministro al analizarse el estado del área Schengen, un punto que ganaba importancia tras los sucesos de Ceuta por los roces entre España e Italia a cuenta de este capítulo estival. Los controles en los aeropuertos entre los dos países siguen vigentes, ante esto, el comisario de Interior, Magnus Brunner, ha señalado que las normas lo permiten. “Todo el mundo sabe que existen normas, incluido el código de fronteras Schengen, que permite una cierta suspensión de normas, y ese es el caso. Así que atengámonos a las normas”, ha apuntado el austriaco a su llegada a la cita. No obstante, Grande-Marlaska no ha podido hablar de este asunto con su homólogo italiano porque este no ha acudido a Luxemburgo.
Quien sí que ha estado presente es el ministro irlandés, Jim O’Callaghan, procedente del país que preside el Consejo de la UE durante este semestre. A su llegada, sobre Ceuta ha hablado de forma genérica: “Vamos a tener que aprender sobre los sistemas de alerta temprana. Vamos a debatir lo hoy [por este jueves] y supongo que también sobre redes sociales, que desempeñaron un papel en los acontecimientos que condujeron a lo que pasó”.
Sobre Ceuta precisamente y la recuperación de los controles en las fronteras que ha causado, el miércoles por la noche la Comisión recibió una queja firmada por ex comisarios europeos, como el luxemburgués Nicholas Smidt y el húngaro Laszlo Andor, los ex vicepresidentes del Ejecutivo de la UE, Joaquín Almunia y Josep Borrell, más la antigua eurodiputada holandesa Sophie ‘in t Veld. El texto, elaborado por el profesor de Derecho de la UE, Alberto Alemanno, reclama a la Comisíon que “cumpla con sus obligaciones de supervisión en virtud del Código de Fronteras de Schengen y que inicie procedimientos de infracción contra Italia, España y Austria”.


