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Lamine Yamal y los números rumbo al Balón de Oro: necesita menos para crear más y su productividad creció un 83%


Algo ha comenzado a cambiar en Lamine Yamal: “Se queda después de cada entrenamiento”. Una actitud que sorprende a las caras nuevas en la Ciudad Deportiva del Barcelona —“No es el típico talentoso. Me sorprende verlo en el gimnasio siempre”, destaca Anthony Gordon—, pero también a los que ya están acostumbrados al genio del 10 del Barcelona. “Cuando le ves trabajar en el día a día, sabes lo que va a pasar en el partido. Y valoro mucho lo que veo ahora mismo en los entrenamientos”, concluye Hansi Flick. Y lo que el alemán observa en el Campo Tito Vilanova, la hinchada del Barcelona lo disfruta en el Camp Nou. Lamine suma siete goles y dos asistencias en sus primeros seis partidos de la temporada, un 40% más de participaciones que en el inicio de la pasada campaña.

Después de cada entrenamiento del Barcelona, Lamine ya no solo se queda chutando a portería. También practica faltas directas y penaltis. “Tiene muchísima calidad, pero también ahora mismo tiene un nivel de forma muy bueno. Está en un momento fantástico, jugando a gran nivel”, insiste Hansi Flick. Lamine necesita menos para generar más. Esta campaña, por ejemplo, ha realizado menos regates (46, 26 con éxito) respecto del curso pasado (61 y 30) para crear más situaciones de gol: 22 en el inicio de la temporada 2026/27 por las 12 de la 2025/26. Es decir, su productividad creció un 83%. “Ahora sabe que puede marcar y en los partidos se ve. Tiene más oportunidades de marcar. Su confianza en la finalización es espectacular”, remata Flick.

Lamine explota su fútbol con un objetivo: convertirse en el mejor de todos. Pero no le basta con sentirlo, quiere que lo reconozcan. Quiere, en definitiva, el Balón de Oro. “¿A quién se lo daría yo?”, cuestionó Lamine en una entrevista con Jorge Valdano; “al mejor jugador del mundo. ¿A quién se lo van a dar? Eso ya es una conversación muy larga. Yo creo, sinceramente, que los mejores del mundo somos dos y este año me lo merecería yo por lo que he ganado. Para mí, somos Mbappé y yo los dos mejores del mundo. Para mí está claro y todo el mundo que ve los partidos lo sabe”.

La brutal honestidad de Lamine no le hace demasiada gracia a Hansi Flick. “Creo que Lamine es sincero, que tiene esa confianza en sí mismo. Está demostrando lo bueno que es, es excepcional. Quizás preferiría que no fuera así, pero él lo está diciendo, dice que quiere ganar el Balón de Oro. Es muy importante para él. Tiene esa sensación y tenemos que aceptarla. Yo le apoyaré”, expone el preparador del Barcelona. No es el único en el Barcelona que impulsa la candidatura de Lamine rumbo a la gala de France Football que se celebrará el próximo 26 de octubre en Londres. “Es un genio, se lo merece”, subrayó Laporta.

Las palabras del presidente parecen sinceras. “Estaría encantado si lo ganara”, añadió. Al menos, parecen menos forzadas que las de Hansi Flick: el club tuvo una conversación con el alemán para que se mostrara contundente en el apoyo a Lamine. “Es un jugador joven. Es sincero y tiene confianza en sí mismo, y eso me gusta. También demuestra esa confianza en el césped”, arrancó Flick en la previa del duelo ante el Racing (21.30; Dazn).

El alemán, sin embargo, no se limitó a la fórmula de compromiso. “Todos queremos que siga jugando como está jugando y eso viene de esa confianza que tiene en sí mismo. Eso es lo que es Lamine, y yo le voy a apoyar porque es increíble tener un jugador como él. Si su opinión es que se merece el Balón de Oro, yo también creo que se lo merece. Es un jugador excepcional. Sé que hay muchos jugadores de primer nivel, hay que tenerlo en cuenta”, zanjó.

Hasta ahí, alineado con el discurso oficial. “Pero”, añadió sin poder ocultar su genio, “ya decidirán y estaré contento cuando se haya acabado”. No pudo evitar sonreír. Y su gesto terminó en la risa generalizada de la sala de prensa en la Ciudad Deportiva.

Sabe Flick que el marketing y el fútbol parecen ir de la mano hasta que los jugadores pisan el césped. Y en el campo habla la pelota. “De momento, en nuestras manos está esforzarnos cada día, los resultados llegarán. Estamos centrados en eso. Para mí son más importantes los títulos de equipo”, cerró Flick.

Lamine de alguna manera también lo sabe. Por eso, trabaja más en explotar su fútbol que en mimar su imagen. Los números, de momento, lo avalan. En Londres se sabrá si también lo avala una estatuilla.



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