La violencia en Sinaloa lleva a reforzar la seguridad en Mazatlán por las vacaciones de verano
La violencia latente en el sur de Sinaloa ha llevado a las autoridades estatales a reforzar la seguridad en el territorio en plena temporada de vacaciones de verano, en especial en la ciudad costera de Mazatlán. La Secretaría de Seguridad sinaloense ha informado este lunes de la movilización de otros 2.000 agentes en la ciudad, que se suman a los 3.000 que ya mantenía en la zona. La zona sur del Estado ha vivido en los últimos meses algunos episodios traumáticos, como el secuestro de cuatro turistas de Ciudad de México en una zona de playa en febrero, una semana antes del carnaval, o la desaparición de 10 mineros en enero en Concordia, otra localidad del sur. Los cuerpos de la mayoría de ellos fueron hallados sin vida.
Pero ese refuerzo no queda solo ahí. La Secretaría de Seguridad ha anunciado la instalación de filtros de seguridad en los accesos y salidas de Mazatlán y también un “reforzamiento operativo” en Escuinapa, Concordia y Rosario. A comienzos de junio, uno de esos municipios, el de Escuinapa, a unos 90 kilómetros de Mazatlán, fue sacudido por una oleada de violencia. Dos personas —una menor y su tío— murieron asesinadas en los primeros días del mes y una tercera persona resultó herida en el fuego cruzado entre criminales. En la madrugada del 9 de junio la tensión del lugar se elevó tras la explosión de un vehículo. La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, aseguró entonces que buscaban la manera de reforzar la protección del municipio.
Con el objetivo de fortalecer la estrategia de seguridad en la zona sur del estado y garantizar la tranquilidad de las familias sinaloenses y visitantes, la gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde encabezó la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad en la III Región Militar, en… pic.twitter.com/wwXBcINgsU
— Seguridad Pública Sinaloa (@sspsinaloa1) July 27, 2026
Sinaloa enfrenta una dura crisis de seguridad desde hace años, agravada desde julio de 2024. La entrega del capo Ismael El Mayo Zambada a las autoridades estadounidenses por parte de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, prendió una dura guerra en el seno del Cartel de Sinaloa. Dos de las facciones del grupo criminal —Los Mayos y Los Chapitos— han desplegado desde entonces la violencia a lo largo y ancho del Estado, manteniendo Culiacán, la capital, como principal escenario del conflicto. No se ha librado de ello la zona sur, otro de los territorios en disputa por las facciones.
Las autoridades federales han detenido este mismo lunes en Mazatlán a seis personas —una de ellas estadounidenses— vinculadas a una célula criminal del Cartel de Sinaloa. Entre los arrestados están Ricardo N, identificado como operador financiero de la estructura delictiva. El operativo, apunta la Secretaría de Seguridad federal, fue resultado de labores de inteligencia e investigación en la ciudad costera, donde los agentes vigilaron dos inmuebles. Las autoridades han incautado también armas, dosis de droga, divisas, celulares y ordenadores, dos automóviles y ambos inmuebles.
El secretario de Seguridad de Sinaloa, el general Sinuhé Téllez, ha destacado que el reforzamiento de 2.000 agentes comienza a reflejar resultados y permitirá mantener una vigilancia permanente durante el periodo de las vacaciones de verano. La movilización inicia, de nuevo, durante un periodo festivo de un territorio que, caracterizado por las playas, espera la llegada del turismo. A finales de enero, poco antes de la celebración del carnaval mazatleco (del 12 al 17 de febrero), el Gobierno federal envió a la ciudad a 1.600 militares aunque parte de ellos fueron a Culiacán―, y unos días antes anunció el comienzo de un operativo especial con alrededor de 3.000 agentes de diferentes instancias de gobierno para labores de vigilancia durante el evento.


