La SEP ordena el cierre de todas las escuelas militarizadas en México tras las muerte de tres estudiantes
Las escuelas militarizadas de educación básica no podrán operar más en México. La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha ordenado que al inicio del siguiente ciclo escolar, el próximo 31 de agosto, ya no deberá funcionar en el país ninguna institución que se ostente como militarizada, castrense, “o cualquier otra que haga referencia a la instrucción o disciplina de carácter militar”. La resolución de la SEP llega dos semanas después de la muerte por ahogamiento de Dafne Zapata, de 13 años, en un curso de verano castrense en Tamaulipas. La suya fue la tercera muerte de menores en tres años, todos los casos a consecuencia de los golpes y maltratos que recibieron en escuelas con ese modelo.
Las academias militarizadas, más de 60 repartidas en todo el territorio, operaban bajo la supervisión de la SEP. Todos los planteles tenían el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) ante la dependencia, aunque sin clasificar bajo una categoría específica. En 2023, Zamir Pinto, de 16 años, murió en una academia militarizada en el Estado de México. En abril del pasado año, Erick Torbellín, de 13 años, falleció por violencia en otra institución con ese modelo, en Ciudad de México. Ha sido hasta la muerte de Dafne Zapata en Tamaulipas hace dos semanas que la SEP ha terminado por clausurar las escuelas castrenses del país.
La presidenta, Claudia Sheinbaum, ha celebrado la mañana de este jueves la decisión de la Secretaría. “Es muy triste lo que pasó en Tamaulipas, se está atendiendo y es muy buena la decisión que toma la SEP porque con el pretexto de la disciplina hay abusos y eso no puede permitirse”, ha dicho. Tras la muerte de los tres jóvenes en esas academias, han salido a la luz los métodos de tortura, violencia y abuso que ocurrían dentro. Por el caso de Zapata, que se investiga como feminicidio, hay tres personas detenidas: Jorge Luis Ponce Ortega, el director del plantel; Estrellita Mora Díaz, instructora; y Danna Yanina, una auxiliar del personal docente.
“No puede haber una verdadera transformación educativa si permitimos cualquier expresión de violencia”, ha dicho la SEP en un comunicado, en el que se refiere a la educación humanista de la Nueva Escuela Mexicana como “incompatible” con los servicios educativos de carácter militar. La dependencia de Mario Delgado apunta que la educación militar es exclusiva de la Secretaría de la Defensa Nacional. En 2011, el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas solicitó al Estado mexicano separar la dinámica militar de la educativa en menores de 18 años, por lo que los centros con un régimen de alta disciplina para formar supuestos cadetes menores de edad operaban como cualquier escuela de educación básica, bajo el paraguas de la SEP, ajenos a las fuerzas armadas, y sin normas específicas o supervisión que regulara su funcionamiento.
El caso de Dafne Zapata causó revuelo nacional y puso el foco en las academias militarizadas del país. El 16 de julio, cuatro días después de haber iniciado un campamento, su madre, Alejandra Quintos, recibió una llamada en la que le avisaron de que su hija se había desvanecido mientras se bañaba y que “ya no presentaba signos vitales”. La madre asegura, sin embargo, que Zapata murió “torturada, de una manera espantosa” y señala que el caso de su hija destapó una serie de denuncias de exalumnos sobre abusos físicos, maltrato y castigos extremos dentro de la escuela.
La joven iba a pasar el verano en el curso castrense en el que la inscribió su madre para fortalecer su carácter y autonomía. El internado, que debía durar tres semanas, del 13 al 31 de julio, tenía un costo de 25.000 pesos. La Academia Militarizada Marina Doenitz presumía de estar vinculada a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), pero la dependencia se ha deslindado de la escuela y ha aclarado que “no guarda relación con algún otro plantel de ese tipo”.
