La ministra de Infancia: “La mayoría de los menores de Ceuta quieren quedarse en España y se van a quedar”
La repatriación de la mayoría de los menores extranjeros no acompañados llegados a Ceuta en el cruce masivo se aleja. Pese a que el Gobierno español se había fijado como objetivo prioritario retornar a los niños y adolescentes con sus familias a Marruecos, ahora se muestra más reacio. “Creo que la mayoría se quieren quedar en España y se van a quedar. Porque hay una ley que les protege, en nuestro país no importa la nacionalidad y el origen de un niño, tienen protección universal”, ha sentenciado muy explícita la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, en una entrevista en la Cadena Ser este lunes. El Ejecutivo de la ciudad autónoma, competente de su tutela, tiene filiados a 2.200 menores. El Ministerio de Infancia y Juventud estima que en las calles permanecen entre 500 y 700 más. El mando único los cifró la semana pasada entre 700 y 1.000.
Respecto al procedimiento de retorno de los menores extranjeros a su país de origen, el artículo 35 de la ley de extranjería establece en su apartado 5 que se “solicitará informe sobre las circunstancias familiares del menor a la representación diplomática del país de origen con carácter previo a la decisión relativa a la iniciación de un procedimiento sobre su repatriación”. Después, una vez acordada la iniciación del procedimiento, “tras haber oído al menor si tiene suficiente juicio, y previo informe de los servicios de protección de menores y del Ministerio Fiscal, la Administración del Estado resolverá lo que proceda sobre el retorno a su país de origen, a aquel donde se encontrasen sus familiares, en su defecto, sobre su permanencia en España”.
Sin embargo, aunque el deseo del menor de quedarse en España se tiene muy en cuenta para tomar la decisión sobre su futuro, su opinión no obliga a las autoridades a resolver en un sentido o en otro. Eso sí, en todo caso prevalece el interés superior del menor y muchos de ellos han huido de circunstancias familiares y un contexto social muy precario en Marruecos, por lo que es muy factible que buena parte de los niños y adolescentes se queden en España, según los expertos.
En ese escenario se mueve el Gobierno, que al principio de la crisis insistía en sus retornos. En una entrevista en este periódico, el 6 de agosto, la ministra Rego aseguró que la primera solución para los menores era la reagrupación familiar. “Para esto necesitamos una buena entrevista individualizada a cada niño para conocer su situación concreta. Esto no puede hacerse con brocha gorda”, señaló la titular de Infancia y Juventud. “Algunos manifiestan que quieren volver con sus familias y aquí toca hacer un trabajo delicado y muy concienzudo. Se trata de conectar con la familia, lógicamente, coordinarse con Marruecos para poder proceder a la reagrupación familiar. Y luego, aquellos cuyo retorno no sea posible, se integrarán en el sistema de acogida de nuestro país con todas las garantías”, añadió.
Sistema garantista
Esas pretensiones se han ido diluyendo con el paso de las semanas porque el sistema es muy garantista y muy pocos menores acaban siendo retornados, también por la resistencia de Rabat a recibirlos de vuelta. Si el país de origen no colabora y transcurren tres meses sin que el expediente se haya resuelto, el informe se archiva y se dota de residencia legal al menor. Todos esos factores hacen que la pugna entre el Gobierno y el PP arreciará conforme avancen los días.
Porque tanto el Ejecutivo ceutí del popular Juan Jesús Vivas como Génova exigen que “todos” los menores sean devueltos a Marruecos o se producirá un “efecto llamada” que desembocará en una nueva “invasión”. Y rechazan de plano que sean derivados a la península, donde 11 comunidades están gobernadas por la formación de Alberto Núñez Feijóo, cuatro en coalición con Vox. La Moncloa puede forzar los traslados según el artículo 35 de la ley de extranjería y se espera que los ejecutivos autonómicos acaben respetando la ley, como ya lo están haciendo con los menores llegados antes de la crisis, pero Vivas tiene que autorizar las salidas.
Ante esa resistencia, la ministra Rego ha denunciado en Cadena Ser que el Gobierno de Ceuta está haciendo “politiqueo” con la situación de los menores. “No está planteando la posibilidad de acogida de niños en península, cuando antes sí que lo veía como algo viable”, ha señalado. Rego ha cifrado en entre 500 y 700 los menores migrantes que permanecen en las calles de Ceuta tras la entrada masiva a la ciudad autónoma de finales de julio. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, situaba estos datos entre 700 y 1.000 menores la pasada semana. “Toca hacer autocrítica”, ha reconocido la ministra en la entrevista. “Hay una administración competente en materia de tutela de menores y creo honestamente que tenemos que hacer autocrítica todos, porque aquí tocaba muchísima coordinación y no puede ser el bloqueo sistemático y la negativa sistemática a tomar decisiones y a poner en marcha las soluciones que hay”, ha criticado Rego.


