La FIFA revivió los NFT con el Mundial 2026: los coleccionables digitales generaron 24 mdd
FIFA Collect, la plataforma oficial de NFT del torneo en la plataforma de blockchain Avalanche, fue la principal vía en la que los aficionados regresaron a estos activos, pues les permitió comprar y vender coleccionables digitales convertibles en boletos reales. De hecho, más de 100,000 aficionados consiguieron entradas por esta vía.
De acuerdo con Eric Jardine, líder de investigación en Chainalysis, la mayor parte de la actividad dentro de esta plataforma ocurrió antes de que comenzara el torneo, pues se registraron apenas 3.6 millones de dólares en volumen durante el torneo en sí.
La actividad durante el torneo alcanzó su nivel más alto desde noviembre de 2025, explica Jardine, cuando los titulares de NFTs de “derecho a compra” (Right-to-Buy, RTB) podían adquirir NFTs de “derecho a boleto” (Right-to-Ticket, RTT), “es decir, básicamente boletos para los partidos”.
De los 24 millones de dólares que se registraron entre mayo de 2025 y la final del torneo, la billetera digital de la FIFA recaudó al menos 6 millones de dólares en comisiones (5% por transacción) de operaciones secundarias. “Los NFT inmortalizan el evento, para algunos usuarios, enriquecen la experiencia”, agrega Jardine. “Representan un activo digital soberano”.
En este sentido, los usuarios en países clasificados al Mundial aportaron 17.6 millones de dólares en compras, frente a 6.6 millones del resto del mundo, datos que de acuerdo con el especialista de Chainalysis, apuntan a un futuro donde los grandes eventos globales harán mayor uso de la cadena de bloques y los NFT, aun cuando parecen un mercado olvidado por el público masivo.
Otro de los argumentos para señalar esto es que la plataforma NFT de la FIFA tuvo una exposición notablemente baja a flujos ilícitos de criptomonedas, ya que de los 24 millones de dólares que recibió su contrato inteligente, solo una cantidad “minúscula” estaba vinculada a delincuentes, como estafadores, ladrones o entidades sancionadas.
Según el análisis de Chainalysis en torno a los procedimientos de incorporación de FIFA Collect, la plataforma realizaba verificaciones exhaustivas de sus usuarios. Tan solo para comprar entradas, estos debían demostrar su identidad y declarar el origen de sus fondos. Además, cada perfil también pasaba por un proceso de verificación manual. ”Es probable que este riguroso control disuadiera a los delincuentes de participar, ya que rara vez se exponen a este tipo de investigación”, comenta la empresa.
¿Qué pasó con los NFTs?
Entre 2021 y 2022, el crecimiento explotó. De acuerdo con datos de la firma de análisis NonFungible, el volumen de ventas de NFTs superó los 27,000 millones de dólares, impulsado por colecciones como CryptoPunks y Bored Ape Yacht Club. Y no era un nicho: artistas, deportistas, celebridades y grandes marcas entraron al juego. Comprar un NFT no solo era adquirir una pieza digital, era pertenecer a una narrativa de exclusividad y futuro.
Sin embargo, detrás de ese crecimiento había una dinámica especulativa. Muchos compradores adquirían NFT no por su valor artístico o cultural, sino con la expectativa de revenderlos a un precio, un comportamiento típico de los mercados burbuja, donde la expectativa de ganancias rápidas alimenta el crecimiento del precio de los activos.
El punto de quiebre comenzó a verse con claridad entre 2023 y 2024. A medida que el mercado cripto en general entró en un periodo de corrección, el ecosistema de NFT también empezó a contraerse. Según un análisis de Coin360, el volumen de transacciones de NFT cayó cerca de 90% respecto a su punto máximo, una señal de que el entusiasmo inicial se estaba disipando.
El golpe más fuerte llegó cuando el valor de los activos comenzó a desplomarse. De acuerdo con datos recopilados por DappRadar, el precio promedio de los NFT cayó de más de 400 dólares durante el boom del mercado a menos de 100 dólares hacia 2025. Este ajuste reflejó un cambio profundo en la percepción del mercado: lo que antes se consideraba un activo digital escaso comenzó a verse como un producto sobreofertado.


