José Ramiro López Obrador acusa a EE UU de ir tras su hermano al cancelar la visa de Andy: “Al que quieren no es al chico, sino al grande”
José Ramiro López Obrador, secretario de Gobierno de Tabasco y hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha acusado este sábado a Estados Unidos de ir tras el fundador de Morena al cancelar la visa de su hijo Andy López Beltrán. “Realmente al que quieren no es al chico, sino al grande. Nada más que están pensando los vecinos. Yo creo que es un asunto político, no tiene nada que ver con otro tema”, ha dicho a la prensa. El político ha sostenido que el objetivo de ese movimiento es el “desprestigio”: “Creen ellos que logran hacer daño a los ciudadanos que están luchando para que en este país al pueblo de México le vaya mejor”.
La postura del hermano de López Obrador coincide con la que ha mantenido la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, gobernadores y el resto de cargos dentro de Morena. La mandataria ha dejado claro que no piensa abrir una investigación contra López Beltrán únicamente porque Washington le haya retirado la visa. “No hay nada contra el hijo del presidente”, sostuvo en su conferencia mañanera del viernes. Sheinbaum, que refiere que hasta donde le ha informado la Fiscalía General de la República (FGR) no existe ninguna investigación sobre el heredero de López Obrador, ha afirmado que el movimiento de Estados Unidos “tiene un sentido de injerencia en la política mexicana”.
Andy López Beltrán, de 40 años, dejó la Secretaría de Organización de Morena en mayo para competir por una diputación federal en Tabasco, el Estado del que partió el proyecto político de su padre y del que ahora es secretario de Gobierno su tío José Ramiro. El funcionario ha negado haber hablado con Andy sobre el tema “porque anda allá ocupado, está ahí caminando”, en referencia a sus recorridos por el Estado para conseguir el voto, ni tampoco con su hermano Andrés Manuel: “No lo he visto a él, pero sabemos lo que quieren, nada más que lo están pensando”.
La retirada de la visa de López Beltrán es un derechazo al corazón de Morena y así se lo ha tomado el partido. Todos los gobernadores han cerrado filas con el hijo del expresidente y la formación incluso ha convocado más de 200 asambleas por todo el país este fin de semana para defendar la “Transformación y la soberanía nacional”.
A menos de un año de las elecciones de 2027 —en las que se decidirán 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales y más de 1.800 cargos municipales— la narrativa de una injerencia de Estados Unidos para influir en los comicios se ha convertido en la principal trinchera de Sheinbaum y de Morena, especialmente tras las acusaciones a Rubén Rocha Moya. Al descalabro del gobernador de Sinaloa, quien está señalado por el Departamento de Justicia de trabajar con el Cartel de Sinaloa, se añade la retirada de la visa a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, y también las presuntas cancelaciones de sus documentos migratorios a los mandatarios de Tamaulipas y Sonora. Tanto Américo Villarreal como Alfonso Durazo han negado que les hayan retirado sus visas.
El subsecretario de Estado de Donald Trump, Christopher Landau, quien se hace llamar El Quitavisas, publicó el viernes en X tras el anuncio de López Beltrán: “¿Están disfrutando el show? Preparen las palomitas, porque les encantará la segunda parte”.

