El vocalista de Tame Impala no firmará más autógrafos: “Los coleccionistas empezaron a usar a los niños para conseguir mi firma”
Un autógrafo del vocalista de Tame Impala puede costar unos 35 euros en eBay. Un vinilo firmado, casi 850. Ese mercado es la razón por la que el líder de la banda, Kevin Parker (40 años, Sídney), ha anunciado que dejará de firmar camisetas, libretas y pósters en los hoteles o aparcamientos donde suelen acudir sus seguidores. “Hola chicos. Un breve aviso para decir que, debido al aumento de cazadores de autógrafos agresivos, no voy a firmar nada ni tomarme fotos. Así que, si me encuentran, por favor, no se ofendan si les digo que no”, publicó en sus historias de Instagram este lunes. El artista ha tomado la decisión tras las maniobras cuestionables de las que ha sido testigo: “Antes no me molestaba tanto, pero han empezado a usar niños, y creo que eso está mal en todos los sentidos. Os quiero”, amplió en otro mensaje.
Consciente de que esta decisión puede afectar a los admiradores que genuinamente quieren acercarse a él, el cantante quiso matizar su anuncio en la tarde de ayer: “Me encanta conoceros y casi siempre estoy encantado de hacerme fotos y firmar cosas. El problema con estas personas es que utilizan tácticas extrañas para engañarte y hacerte creer que son fans (deberían escuchar algunas de las cosas que se inventan, historias falsas sobre cómo nos conocimos, etc.). Recuerden que lo hacen únicamente para ponerlo a la venta en eBay en cuanto consiguen tu autógrafo”, escribió.
Para actuar contra eso, el músico considera que “lo más sensato” es excluir los hoteles y los aeropuertos como sitios en los que hacerse fotografías, e insistió en que lo último que desearía es que los fans pensaran que no quiere conocerlos o hacerse fotos con ellos: “Los quiero y siempre estaré agradecido por su cariño”, concluyó su mensaje del lunes, en el que añadió que aunque ha conocido a algunos de sus fans en su gira por 23 ciudades de Europa —la banda se presentó en Madrid y Barcelona en abril—, la cantidad de personas se estaba saliendo de control: “No contamos con la seguridad necesaria para contenerlos, así que mi equipo me ha sugerido finalizar estos encuentros”. En Europa, se encontró con los fans en los parkings de los shows, posibilidad que ahora está vetada. ”Por favor, disfruten el show y lleguen sanos y salvos a casa”, sugirió Parker en Instagram en medio de su gira Deadbeat por Norteamérica.
Él no es el primer artista que se niega a conceder autógrafos. El baterista de los Beatles, Ringo Starr, anunció en 2008 que dejaría de aceptar cartas de admiradores y de firmar objetos, harto de ver cómo estos acababan a la venta en internet. La cantante Billie Eilish tomó la misma decisión en 2019, después de darse cuenta de que “lo único que hacía la gente era vender todo lo que firmaba”. El actor Bryan Cranston, de Breaking Bad, tampoco firma autógrafos: “Después de 18 años firmando todo para los fans, me retiro”, dijo en 2018.
El anuncio de Kevin Parker ocurre por primera vez en sus 19 años de carrera, cuando ya suma 4,5 millones de seguidores en Instagram. En su nueva gira, interpreta las canciones de su quinto álbum, que lanzó en octubre de 2025 y que lleva el mismo nombre del tour. Su primer disco, Innerspeaker (2010), fue el punto de partida para el reconocimiento internacional. El álbum recuperaba la psicodelia de los sesenta y setenta —con ecos de The Beatles, Pink Floyd o Cream— pero utilizaba técnicas de producción más modernas. 15 años después, Tame Impala ha alcanzado un reconocimiento que también exige límites. Unos límites que se espera que los fans respeten en Denver, Phoenix y Dallas, las últimas ciudades del tour, antes de que Parker y sus músicos regresen a Europa en el verano de 2027.

