El Alavés, lanzado, se hace fuerte ante el Villarreal
Un Deportivo Alavés lanzado, que se instala en lo alto de la tabla clasificatoria con siete puntos de nueve posibles, diluyó al Villarreal con un gol de Lucas Boyé a la media hora de la primera parte, sostenido por la fortuna de los postes, en la recta final del duelo correspondiente a la tercera jornada de la Liga. Además, el meta Antonio Sivera intervino de forma magistral cuando le tocó a pesar de la insistencia de los groguet, que siguen sin ganar esta temporada.
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Antonio Sivera, Jonny Otto, Ángel Pérez (Carlos Protesoni, min. 70), Abde Rebbach (Denis Suárez, min. 70), Ville Koski, Nahuel Tenaglia, Mikel Rodríguez (Youssef Enriquez, min. 53), Antonio Blanco, Pablo Ibáñez, Lucas Boyé (Aitor Mañas, min. 81) y Toni Martínez (Mariano Díaz, min. 53)
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Luiz Júnior, Juan Foyth, Carlos Romero, Renato Veiga, Santiago Mouriño (Alex Freeman, min. 61), Nicolas Pepe, Santi Comesaña (Ayoze Pérez, min. 61), Pape Gueye, Tajon Buchanan (Alberto Moleiro, min. 62), Gerard Moreno (Ilias Akhomach, min. 69) y Georges Mikautadze (Tani Oluwaseyi, min. 81)
Goles 1-0 min. 30: Lucas Boyé
Arbitro Isidro Díaz de Mera Escuderos
Tarjetas amarillas Sánchez Flores (min. 46), Abde Rebbach (min. 48), Nicolas Pepe (min. 85), Mariano (min. 88), Sivera (min. 91), Renato Veiga (min. 92)
El duelo comenzó muy activo con ocasiones para los dos equipos, que crearon peligro en ambos lados del terreno de juego. El aviso más claro fue el de Lucas Boyé a los 13 minutos, que obligó a Luiz Junior a repeler un balón que se envenenó tras la media vuelta del delantero argentino, que recurrió a toda la potencia en el primer disparo a puerta.
El Villarreal fue tomando terreno con el paso de los minutos, ante un Alavés que no dio su brazo a torcer y mantuvo una defensa de cuatro jugadores con muchas vigilancias a Buchanan, el más incisivo del equipo de Iñigo Pérez. Sin embargo, fue el Alavés el que pegó primero con un gran contragolpe en el que Antonio Blanco cambió el juego hacia Ángel Pérez, que controló y dejó el balón para que Lucas Boyé la empujara al fondo de la red ante una defensa excesivamente pasiva.
Los de Iñigo Pérez no encontraban la forma de llegar con claridad y la movilidad de Ángel Pérez era un quebradero de cabeza para un equipo que tiró demasiado del uno contra uno. Al Villarreal le costaba salir con claridad ante la buena colocación de los locales, pero cuando llegaba a la zona de tres cuartos siempre lo hacía con peligro. De hecho, una nueva intervención de Antonio Sivera al filo del descanso evitó el empate en el mejor momento del Villarreal, antes de tomar el camino a los vestuarios.
Los amarillos entraron muy fuerte tras el descanso y apretaron al Alavés, que estuvo más desordenado en los primeros minutos de una segunda mitad en la que Toni Martínez se retiró lesionado.
Los de Quique Sánchez Flores mantuvieron la amenaza por medio de la velocidad con Ángel Pérez y Mariano Díaz para salir al contragolpe e intentar sentenciar el partido. En una de esas ocasiones pudo hacerlo el maño, tras un galopada de Pablo Ibáñez que cedió a Ángel, pero su disparo se estrelló en el poste con 20 minutos por delante.
Al Villarreal no le salían las cosas y los chispazos del Alavés a modo de rechaces y contraataques inquietaban a los amarillos, que circulaban demasiado el balón ante la contundencia de los locales. Pape Gueye tomó la iniciativa de su equipo y comenzó a tirar desmarques con un Villarreal volcado sobre un atento Sivera, que fue un muro y tenía a los postes de su lado.



