Detectan drogas en 38.3% de las muertes que llegan al forense
En más de una tercera parte de las defunciones reportadas por los Servicios Médicos Forenses (SEMEFO) participantes en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (SISVEA) se identificó la presencia de al menos una sustancia psicoactiva durante 2025.
El Informe SISVEA 2025 señala que durante ese año recibió 6 mil 188 registros de defunciones provenientes de servicios médicos forenses de 16 entidades federativas. En 2 mil 349 casos, equivalentes a 38.3%, se identificó la presencia de alguna sustancia.
Los fallecimientos con presencia de drogas correspondieron mayoritariamente a hombres: 90.6% fueron varones. La mayor frecuencia se registró entre personas de 25 a 29 años y aproximadamente la mitad de los casos se concentró entre los 20 y 39 años. La edad promedio fue de 38.9 años y la mediana, de 36.
Alcohol y cristal, entre las sustancias más frecuentes
El alcohol fue la sustancia identificada con mayor frecuencia como primera droga, al aparecer en 39.5% de los casos. Le siguieron las anfetaminas, con 18.7%; los depresores del sistema nervioso central, con 11%; los estimulantes de tipo anfetamínico (ETA), con 9.6%; cannabis, con 9.1%; cocaína, con 6.3%, y opioides, con 5.1%.
El patrón cambia cuando se observa la presencia de una segunda sustancia. Entre las 834 defunciones con más de una droga identificada, los ETA representaron 37.6%, mientras que el alcohol apareció en 11.4%, cannabis en 11.3%, cocaína en 9.7% y opioides en 7.9%.
En los 233 casos donde se identificaron hasta tres sustancias, el cannabis apareció en 33.1% y los opioides en 19.7%. Entre las 59 defunciones en las que se encontraron más de tres drogas, los opioides alcanzaron 42.3% y el cannabis, 30.5%.
En total, 834 fallecimientos, equivalentes a 35.5% de los casos con presencia de sustancias, presentaron más de una droga.
Cristal aparece en 580 muertes
Los estimulantes de tipo anfetamínico también tienen un peso importante en los registros forenses. El SISVEA documentó 584 defunciones con presencia de ETA durante 2025.
De ellas, 580 correspondieron a cristal y cuatro a éxtasis (MDMA).
Los hombres concentraron 547 de esos casos, frente a 37 mujeres. En el conjunto de las defunciones con presencia de sustancias, los varones representaron 90.6%.
La edad también marca diferencias: las mayores frecuencias de muertes con presencia de sustancias se registraron entre los 25 y 29 años, mientras que aproximadamente la mitad de los casos se concentró entre los 20 y 39 años.
Fentanilo, en 200 defunciones
El fentanilo apareció en 200 defunciones registradas por los SEMEFO participantes durante 2025.
La distribución territorial fue marcadamente concentrada: 155 casos correspondieron a Baja California, 43 a Chihuahua, uno a Durango y uno a Aguascalientes.
En 78 de esos fallecimientos el fentanilo fue la única sustancia identificada. Del total de casos con presencia de este opioide, 179 correspondieron a hombres, equivalentes a 89.5%.
Entre los varones, las mayores frecuencias se ubicaron en los grupos de 35 a 39 y de 50 a 54 años.
El SISVEA advierte que la detección de una sustancia durante el procedimiento forense no significa necesariamente que ésta haya sido la causa directa de la muerte, debido a que una misma persona puede presentar varias sustancias y algunos casos permanecen bajo investigación.
Homicidios y accidentes concentran seis de cada 10 casos
Los registros también permiten observar las circunstancias en que ocurrieron las defunciones con presencia de sustancias.
Los homicidios representaron 31.4% de las 2 mil 349 defunciones, con 737 casos, mientras que los accidentes concentraron 30.7%, con 722.
Los suicidios representaron 14.3%, con 337 casos, y las defunciones no violentas, 23.5%, con 553.
En los homicidios destacaron las anfetaminas, presentes en 25.8% de los casos, el alcohol, con 23.2%, y los ETA, con 20.8%.
En los accidentes, el alcohol apareció en 49% de los casos, seguido por los depresores del sistema nervioso central, con 16.9%.
En los suicidios, el alcohol estuvo presente en 39.3% y los ETA en 17.8%.
Para las defunciones no violentas, los opioides y los ETA registraron las mayores proporciones, con 21.1 y 21.6%, respectivamente.


