Ceuta vuelve a salir a la calle al mes de la gran entrada: “Aquí hay que luchar”
Ceuta ha cumplido este domingo un mes desde la gran entrada de migrantes a la ciudad autónoma desde Marruecos con una jornada de reivindicación de su españolidad y protestas ciudadanas para reclamar que los miles de migrantes que malviven en sus calles regresen a su país, tal y como aseguró el Gobierno que ocurriría en las primeras horas de la crisis. El cierre lo ha puesto una manifestación por el centro de la ciudad a la que han acudido unas 300 personas y que ha transcurrido de forma pacífica. “Esto es Ceuta, aquí hay que luchar”, coreaban los asistentes, entre los que había una gran cantidad de niños y personas mayores. Durante un kilómetro de recorrido, desde la Plaza de África hasta la sede de la Delegación del Gobierno, han reclamado el cierre de la frontera con Marruecos y se preguntaban “¿Dónde está la normalidad?“. En la concentración final han reclamado la dimisión del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y han escenificado su “muerte” política guardando un minuto de silencio de espaldas a la sede gubernamental.
Una gran cantidad de ceutíes han pasado gran parte de este soleado domingo en la calle. A las once de la mañana estaban recibiendo con aplausos y vítores a las embarcaciones que han participado en un paseo náutico bautizado “Armada de la Solidaridad”. El acto, una iniciativa civil gestada hace tres semanas, se concibió como una muestra de apoyo y solidaridad para la ciudad. Este sábado llegaron a la ciudad medio centenar de embarcaciones desde diferentes puertos andaluces y hoy han salido a pasear con banderas españolas y de Ceuta y haciendo sonar el himno de España, acompañados de una treintena de barcos locales.
Casi de forma paralela, una concentración motera ha recorrido parte de la ciudad ondeando banderas de España y Ceuta, acompañados también del sonido de sus bocinas y al grito de “Viva España”.
La cita de la tarde estaba convocada para las 19.30 en la Plaza de África. En los últimos días, los ceutíes han subrayado el carácter “pacífico” de sus protestas, preocupados por que se desvirtúen sus reclamaciones. Llevan ya cinco días pidiendo respuestas sobre la gran entrada de 70.000 personas que vulneraron su frontera en apenas 48 horas y escenificando la sensación de abandono que sufren.
En los primeros minutos, los manifestantes estaban pendientes de las retransmisiones de canales de televisión o comentando los actos de la mañana. Cuando faltan pocos minutos para las ocho de la tarde, han comenzado los cánticos con el lema “Un caballa nunca se rinde”, haciendo alusión al gentilicio coloquial con el que se llaman los ceutíes.
Los protestantes han tardado media hora en llegar a la sede de la Delegación del Gobierno. Durante el trayecto han ido coreando “Ceuta no es un CETI”, en referencia a los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes; han reclamado la expulsión de los “invasores” y reivindicado “Ceuta no se vende, se defiende”. Los únicos momentos de tensión han estado relacionados con la presencia de dos jóvenes de apariencia magrebí, a los que han gritado “fuera, fuera” y un conato de enfrentamiento con otros dos chicos que se han dirigido hacia los protestantes, increpándoles, y a los que varios agentes de Policía han sacado del recorrido.
Tras el minuto de silencio de espaldas al edificio oficial de la Delegación del Gobierno, han comenzado a marcharse, distribuyéndose por las calles del centro, con parsimonia. Antes han dado un pequeño aperitivo de lo que viene. “El 2 de septiembre, Ceuta se defiende”, han reivindicado, en alusión a la gran protesta que hay convocada el día de la ciudad.


