Cerimedo desde la cárcel en Bolivia: “No tengo influencia en el Gobierno, le di consejos al presidente como amigo”
La situación judicial de Fernando Cerimedo, exasesor del presidente boliviano Rodrigo Paz y del argentino Javier Milei, se agrava cada vez más. Este fin de semana, la Justicia boliviana dictó una segunda prisión preventiva por 180 días por por supuesto enriquecimiento ilícito. Se trata de otra de las causas abiertas contra él desde que el pasado 18 de agosto fue detenido en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra acusado de planear el asesinato de su expareja, Nadia Beller. Desde la cárcel de Palmasola, la más grande de Bolivia, Cerimedo negó al borde del llanto las acusaciones que pesan contra él: “Me arruinaron la vida”. El exconsultor del presidente boliviano Rodrigo Paz y del argentino Javier Milei negó también cualquier influencia en el Gobierno de Paz: “No despedí ministros, no asigné ministros, no contraté personal. Le di consejos al presidente a modo colaborativo, como amigo”.
Cerimedo aseguró que, de tener la influencia que se le atribuye, hubiera podido ayudar a Paz a contrarrestar los intentos para debilitar su Gobierno: “No pueden medir que tenía un alto poder, una alta influencia. Si fuera así, muchas cosas que pasaron en Bolivia no hubieran ocurrido. No lo digo desde el elogio, pero me hubiese gustado aportar desde mi experiencia para que no existan intentos de desestabilizar al Gobierno”, declaró el consultor, haciendo referencia a los conflictos sociales que se extendieron por más de 50 días y pedían la renuncia del presidente.
Los procesos contra Cerimedo se abrieron después de que Beller sobreviviera a tres tiros de arma de fuego, desde el hospital, denunciara que había sido su exnovio quien intentó matarla para silenciarla. Beller dijo entonces que Cerimedo era quien gobernaba en Bolivia y que operaba por encima de los ministros. Además de las acusaciones por tentativa de feminicidio y enriquecimiento ilícito, Cerimedo es investigado también por supuesto tráfico de sustancias controladas y violencia familiar.
La semana pasada, Paz admitió que el consultor argentino lo acompañó en la segunda vuelta de las elecciones de 2025 y durante los primeros meses de Gobierno, pero que nunca existió una relación laboral formal. “El señor Cerimedo jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”, dijo el presidente boliviano en un vídeo.
Paz defendió también a su esposa como “intachable”, después de que Beller la señalara de participar en supuestas tramas de corrupción relacionadas con la gasolina, el oro y compañías de servicios junto a Cerimedo.
La Fiscalía allanó varias propiedades del argentino, donde dijo encontrar más de 40.000 dólares. En su defensa, el consultor aseguró que, por los servicios que ofrecen sus empresas en Estados Unidos y Argentina, gana anualmente alrededor de un millón de dólares y que la legalidad de sus ingresos fue respaldada por su defensa. “El dinero era para establecerme en Bolivia, pagar alquileres, comprar muebles, no tengo una cuenta bancaria en Bolivia (.) Alquilamos una oficina para abrir una empresa de marketing”.
“Los edificios que allanaron son donde iba a estar mi familia, ahí están las cosas para mis hijos, las camas, los juguetes. No me va mal en Argentina, pero acá es más económico para las operaciones que llevo adelante, como recursos humanos o alquileres”, se defendió Cerimedo. El consultor cuestionó que la Fiscalía tome como pruebas las declaraciones de su expareja, quien lo habría amenazado con arruinarle la vida días antes del ataque armado. Se negó, ante la comisión de fiscales, a responder preguntas sobre su relación personal con Paz, aludiendo a que no tiene nada que ver con el delito del que se lo acusa. Mantuvo la versión de sus abogados de que el caso es un intento de golpe de Estado.
“El precedente que van a marcar es que cualquier empresario extranjero que quiera meter dinero y se reúna con las cámaras de hidrocarburos, productivas, y que haya un ministro presente, va a ser arrestado”. A pesar de que el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó en conferencia de prensa que existe una investigación de oficio contra Cerimedo por tráfico de sustancias ilícitas y confabulación, el acusado aseguró que no tiene ningún proceso por narcotráfico. “Parte de las denuncias que tengo es de gente que hablaba en mi nombre. Cuando me llamen a declarar, voy a explicar qué miembros del Ministerio Público hablaban en mi nombre”.
El vicepresidente, Edmand Lara —peleado con Paz—, anunció este lunes que presentó un audio a la Fiscalía que vincularía a la esposa del presidente con Cerimedo.


