Cae un clan de lancheros gallegos tras alijar 1.410 kilos de coca para el cártel de los Balcanes
Una operación policial con epicentro en el norte de la ría de Arousa ha vuelto a poner en evidencia los vínculos de los lancheros gallegos con redes internacionales de distribución de cocaína que operan en Centroeuropa para las que realizan el desembarco y ocultación de la droga como empresas de servicios especializadas en alijar los fardos en alta mar y descargarlos en tierra. Pero este pasado sábado, una de ellas ha caído con todo el equipo: 1.410 kilos de cocaína que el grupo conocido como Os Fanchos había escondido en un cobertizo próximo a una playa en A Pobra do Caramiñal (A Coruña) para supuestamente ser entregado a una de las células que integran el poderoso Clan de los Balcanes.
En el operativo han sido detenidos tres presuntos cómplices del desembarco, entre los que la Policía destaca como el líder del clan de Os Fanchos a Rafael Rivas Gey, al que le atribuyen el máximo eslabón del grupo como encargado de coordinar la recepción y custodia de la droga. Junto a él fueron detenidos dos colaboradores de Rivas en el desembarco y ocultación en tierra de este alijo, uno de ellos de nacionalidad croata que se encargaba de supervisar la entrega del cargamento a sus dueños, según la Policía.
La investigación de agentes de la Unidad Greco Galicia de la Brigada Central de Estupefacientes ha contado con la colaboración de la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA) para evitar que la droga saliese de Galicia y llegase al consumidor centroeuropeo, su destino final. La última fase del operativo se inició el pasado 20 de agosto, después de que los agentes fueran advertidos de que dos embarcaciones recogieron un importante alijo en alta mar que había sido desembarcado en una playa de A Pobra do Caramiñal.
Según las primeras informaciones recabadas por la Policía, el clan de Os Fanchos se encargó de las labores relacionadas con la descarga y posterior custodia del estupefaciente. Las pesquisas se centraron especialmente en el líder del clan, al ser señalado como una de las personas que había coordinado el alijo. Desde ese momento se establecieron distintos dispositivos para determinar su grado de participación, según han confirmado fuentes del Ministerio de Interior.
Pese a extremar las medidas de seguridad para evitar ser detectados, el pasado viernes, los investigadores observaron un primer movimiento del grupo que les puso en alerta. A las 06.55 pudieron constatar cómo un vehículo llegaba al domicilio de Rivas, el principal investigado. Poco después, una persona que salía de esa vivienda con una mochila subió a ese mismo vehículo, cuyos ocupantes adoptaron numerosas medidas de seguridad para evitar que los agentes los detectaran y los siguieran.
Durante la madrugada del 22 de agosto, el líder del clan, acompañado de otros dos hombres, realizó varios desplazamientos desde su domicilio hasta un cobertizo situado frente a su propiedad, muy próximo a la playa O Conchido. Entonces, los agentes observaron cómo los tres individuos comenzaban a trasladar pesados bultos del cobertizo hasta otra vivienda situada en el mismo municipio. Por sus características y la forma en que estaban siendo manipulados, los investigadores sospecharon que podría tratarse de paquetes de cocaína.
Ante la evidencia de que se estaba produciendo el traslado y ocultación del estupefaciente, se procedió a la detención de los tres implicados y a la incautación de la droga. Una vez asegurada la sustancia estupefaciente, los agentes realizaron registros en el domicilio del presunto cabecilla del grupo, en el cobertizo y en una tercera vivienda a la que habían sido trasladados los bultos.
Además de la cocaína, en los registros se localizaron 100 gramos de heroína, dinero en efectivo y otros efectos de interés para la investigación. Los detenidos han pasado a disposición judicial como presuntos responsables de los delitos de pertenencia a organización criminal y tráfico de drogas. Tras declarar este lunes, la jueza ha decretado su ingreso en prisión.


