Araujo, cedido al Liverpool, se entrega a Anfield para olvidar el dolor del Barça
La pesadilla de Ronald Araujo, un zaguero uruguayo de 27 años con un cuerpo imponente (1,91m y 96 kilos) que ha perdido su sitio en la cancha por una cuestión de cabeza, puede llegar a su fin en uno de los escenarios más idílicos del fútbol y de peor recuerdo para el Barça como es Anfield. El enunciado invita a la redención: el charrúa será la próxima temporada jugador del Liverpool. El club inglés ya ha llegado a un acuerdo con el Barça, club al que pertenece el futbolista por un contrato vigente desde 2025 hasta 2031, y el anuncio del traspaso queda pendiente de los flecos médicos y administrativos, que suelen ser muy farragosos en el Camp Nou. Araujo será cedido por el Barça al Liverpool por un año con una opción de compra no obligatoria de 55 millones y la condición de que el club inglés asuma la ficha del central internacional de Uruguay.
Araujo constató por boca de su entrenador Hansi Flick que su situación en el equipo azulgrana difícilmente iba a cambiar a su regreso de la Copa del Mundo 2026, torneo en el que por las lesiones no disputó ni un minuto, al igual que ya pasó en Qatar 2022. A pesar de su condición de capitán, el charrúa solo se alineó 1.617 minutos con el Barcelona en el pasado ejercicio futbolístico, incluso después de que el técnico le situara en algún partido como lateral derecho, una situación que subrayó una participación decreciente en contraposición con la consolidación de Cubarsí, elegido a sus 19 años el mejor joven del Mundial. “Aunque no he jugado muchos minutos, esta ha sido la temporada en la que más he aprendido. Creo que lo mejor está por venir y lo afrontaré con una madurez renovada”, afirmó Araujo después de tomarse un respiro en Israel.
El zaguero se bloqueó por los problemas de salud mental generados a partir de su expulsión en dos partidos de la Copa de Europa. El más decisivo fue el disputado contra el PSG el 16 de abril de 2024, cuando vio la tarjeta roja en Montjuïc y el equipo de Xavi quedó eliminado, y el segundo se dio un año después, el 25 de noviembre ante el Chelsea, momento en el que decidió pedir ayuda (“no me estaba sintiendo yo”) después de sufrir ataques contra su entorno familiar e incluso recibir amenazas dirigidas a sus hijas: “Ya está. Necesito hablar de lo que me pasa. Siempre me lo guardaba todo para mí, así que fue muy difícil hablar de que algo no andaba bien. Sé de lo que soy capaz. Conozco mi potencial. No me había sentido bien fuera del campo y eso afectó a mi rendimiento”, precisó Araujo.
Las derrota contra el Chelsea se pudo corregir a efectos de clasificación mientras que la del PSG no solo no tuvo remedio sino que afectó al jugador después de que se publicitara un vídeo en el que Luis Enrique, entrenador del equipo francés, explicaba a sus jugadores: “Araujo es un jugador top, pero es el que tiene más problemas con la salida del balón. Cada vez que reciba la pelota, bloqueamos una línea de pase y estamos dentro”, dijo en una intervención que impactó en Araujo, quien encontró consuelo en el director deportivo Deco, el mismo que le tiene por uno de los mejores centrales de Europa. Deco impidió la salida de Araujo a la Juve y facilita su pase al Liverpool de Iraola, necesitado de zaguero por el traspaso de Konaté al Madrid, la lesión de Gomes y la juventud de Jacquet (21 años) y Leoni (19)
Ningún desafío mejor para Araujo que defender con el jefe Van Dijk para demostrar que si no encontró acomodo en el Barça fue por una cuestión de estilo o de sistema, no de calidad ni de ascendente. El fútbol de la Premier favorece el juego del charrúa, corrector y ganador de duelos, de la misma manera que la propuesta del Barça favorece a un central de 21 años llamado Álvaro Cortés.



