Lista Unida gana las elecciones en Letonia y apunta a una coalición favorable a Ucrania
La victoria oficial de la conservadora Lista Unida, liderada por el primer ministro saliente Andris Kulbergs, que ha sorprendido con una exitosa campaña, le sitúa como el futuro líder del Ejecutivo de Letonia, tras imponerse en la víspera con una muy amplia mayoría en las elecciones generales del país báltico. Ahora todo apunta a una coalición proeuropeísta y favorable a los intereses de Ucrania en un país en el que el peso de la minoría rusófona es más que considerable.
Con el 90% de las mesas escrutadas, la formación de Kulbergs se impone con el 35,5% de los votos y 41 escaños. La victoria es aplastante: más que duplica en sufragios al partido populista y nacional-conservador Letonia Primero, que obtiene el 13,4% y 17 diputados, en una cita con las urnas en la que estaban convocados unos 1,5 millones de letones y que tuvo una participación de algo menos del 52%.
Como tercera fuerza más votada aparece la agrupación socialconservadora Poder Soberano/Nuevos Letones que, con el 11,7%, alcanza 15 escaños. Le sigue la nacional-conservadora Alianza Nacional, que consigue once representantes en el Congreso, con el 9,1%. Los socialdemócratas de Progresistas quedaron relegados como quinta formación política, al sumar solo 6,9% que les conceden nueve diputados. Y la centrista Nueva Unidad que, con el 6,1%, alcanza siete asientos en el Parlamento.
Durante la campaña, Kulbergs ha anticipado la posibilidad de gobernar con prioridades claras en el Ejecutivo. “En el nuevo Gobierno, si tengo la oportunidad de liderarlo, la primera cosa (que hacer) ciertamente es el presupuesto”, dijo el primer ministro, en unas declaraciones recogidas por la radiotelevisón pública de Letonia. Con su triunfo, Kulbergs tiene asegurado el encargo del presidente letón, Edgars Rinkevics, para formar una coalición de Gobierno.
Para Kulbergs y su partido, estos resultados son un gran éxito: ha mejorado con creces el resultado logrado en los anteriores comicios, celebrados en 2022, cuando la formación se quedó en el 11,1%.
“Hace seis meses, la Lista Unida estaba muy lejos de donde se encuentra ahora. Sólo experimentó un repunte en sus índices de popularidad cuando Kulbergs se convirtió en primer ministro”, señala Janis Ikstens, profesor de la Universidad de Letonia.
Kulbergs venía de encabezar una coalición interina formada tras el colapso del Gobierno de la anterior primera ministra, Evika Silina, de la centrista Nueva Unidad. Silina dimitió en mayo tras la decisión de ésta de destituir al entonces ministro de Defensa, el socialdemócrata Andris Spruds, después de que un dron errante procedente de la guerra ruso-ucraniana impactara contra unos depósitos de combustible vacíos en la ciudad de Rezekne, en el este de Letonia.
El partido de Silina, que venía de ganar los comicios hace cuatro años, en los que consiguió el 19,2% de los votos, se vio obligado a adoptar un papel modesto este sábado. “No subimos los impuestos” pero “eso también ha tenido un costo”, dijo sobre su gestión Silina, que reconoció que hubo “negociaciones complicadas dentro de la coalición, quizá, la población se haya quedado con la sensación de que había muchas discusiones”.



