Los acampados de Sol, frente al Congreso: “¿Para quién gobernáis?”
Más de 500 personas han recorrido los aproximadamente 600 metros que separan la Puerta del Sol del Congreso de los Diputados, donde han llegado en torno a las 11, hora en la que ha comenzado el pleno extraordinario para debatir y votar los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno. Los manifestantes han estado concentrados frente a las vallas instaladas por la Policía Nacional para impedir el paso en la calle de la Carrera de San Jerónimo hasta que se consumó la votación y el “no” de PP, Vox y Junts tumbó ambos textos. Entre gritos de “Vergüenza” y “¿Dónde está el Gobierno progresista?”, los asistentes han reclamado una huelga general como “único camino” para conseguir una vivienda digna en España, mientras los diputados debatían en la Cámara baja. Lorenzo Goñi, de 78 años, ha sostenido un cartel que reza: “PP, Junts y Vox no ayudáis a los más necesitados. ¿Para quién gobernáis?”.
Goñi cuenta que se ha acercado al Congreso para presionar a los diputados, después de que Junts anunciara anoche su voto en contra de los decretos de vivienda y los condenara al fracaso. “La vivienda es un derecho. Si no nos hacen caso hoy, volveremos otra vez. Aquí estamos los antifascistas”, afirma Goñi, integrante de la Plataforma de Aluche en defensa del sistema público de pensiones.
La movilización ha sido convocada por el Sindicato de Inquilinas. “Vamos al Congreso para que nos oigan. La vivienda tiene que dejar de ser un negocio y convertirse en un derecho efectivo”, han apuntado desde la organización. Alicia del Río, una de las portavoces, ha insistido en que “el único camino es la huelga general”. Y ha reiterado que, si el Gobierno no conseguía este viernes sacar adelante los decretos, “no hay ningún motivo para que continúe la legislatura”.
Clara García tiene 20 años y es de Madrid, estudia Psicología en la Complutense y no cree que vaya a poder tener una casa en más de 10 años. “O fallece un familiar y heredo, o no creo que pueda permitirme una vivienda con un sueldo”, sentencia. Al igual que ella, Carlos Duque, de 21 años, lo ve “imposible”. El joven de Villaverde asegura que los pisos en su zona se han “revalorizado” un montón. Ha estado en la acampada de la Plaza del Sol desde el lunes y defiende: “No me veo con una vivienda en más de 10 años ni aunque trabaje”.
Aurora Romero, de 19 años, y Paula Giménez, de 18, dos estudiantes de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid, cuentan que se han trasladado al Congreso para “apoyar, para hacer ruido”. Romero se muestra emocionada porque el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada de su casa el 23 de septiembre, se ha convertido ya en un símbolo de lucha. “Nos parece superbién que se esté movilizando tanta gente”, aseguran las jóvenes. Romero agrega que también participa en la movilización para poder acceder a una vivienda en el futuro. “Cuando miro los escaparates de las inmobiliarias y veo los precios de las casas, no me imagino poder pagar eso jamás. Son precios imposibles”, lamenta.
No todos los manifestantes son jóvenes estudiantes. Delia Gómez tiene 70 años, es propietaria y además tiene un piso alquilado. Ha acudido a donar y a apoyar la acampada todo lo que ha podido porque no considera normal que los jóvenes en España no puedan acceder a una vivienda.
Aunque la acampada reivindica el derecho a la vivienda, es un problema que trasciende fronteras. James Davis, de California, tiene 38 años y lleva 11 en España. Vive alquilado en un piso de una habitación con su novia, donde paga 1.200 euros al mes. Él, al igual que los anteriores estudiantes a los que saca casi 20 años, no cree que pueda adquirir una vivienda en la próxima década.
Mientras en el pleno del Congreso los diputados debatían los decretos, fuera los manifestantes aseguraban que continúan en la lucha. “No nos vamos, nos quedamos”, reivindicaban. Una vez que ha terminado el pleno extraordinario y se ha conocido el rechazo de la Cámara a los dos textos, han regresado a Sol, donde continúa la acampada.


