Política

El exjefe de gabinete defiende ante la jueza que transmitió al delegado de Ceuta el aviso del CNI, aunque respalda el trabajo de la Delegación


Gonzalo Sanz, quien fuera jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta durante la entrada masiva de los pasados 30 y 31 de julio, ha afirmado este jueves en la Audiencia Nacional que él avisó al entonces delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, de los mensajes de WhatsApp que recibió en los días previos de un agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la existencia de llamamientos en redes sociales con 180.000 participantes para entrar en la localidad autónoma, coincidiendo con la Fiesta del Trono de Marruecos. Fuentes jurídicas aseguran que Sanz, que ha comparecido ante la jueza María Tardón, se ha ratificado en esta versión, aunque ha expuesto que Triano pudo decir que no se los había comunicado porque no lo recordara, ha respaldado en gran medida la actuación del dimitido cargo socialista.

El interrogatorio como testigo al antiguo jefe de gabinete ha comenzado sobre las 11.45 y se ha prolongado durante casi dos horas. En este tiempo, según estas fuentes jurídicas, Sanz también ha apuntado que se envió información a varios ministerios a finales de julio. Después, ha permanecido en el juzgado cerca de otra hora para entregar a la magistrada distintas comunicaciones (mensajes y wasaps) almacenados en su teléfono móvil. “Todo ha ido bien”, ha comentado Sanz escuetamente a la prensa al abandonar la Audiencia, antes de marcharse a toda prisa en un coche que lo esperaba.

Sanz dejó su cargo después de que su superior afirmase que no le había comunicado esos mensajes del CNI. El jefe de gabinete decidió dar el paso ante la existencia de esas versiones “incompatibles”, aunque en un comunicado respaldaba también el trabajo de la Delegación del Gobierno en Ceuta. “Sé que desde Delegación del Gobierno se ha trabajado de forma denodada para lograr acciones por parte del Gobierno central desde el primer minuto, sabedor de que existen informes que demuestran la labor de aviso y alerta que se realizó desde Delegación del Gobierno hacia los distintos ministerios y con la esperanza de que nuestra Ceuta recupere cuanto antes la normalidad que tanto necesitamos”, expuso en su misiva.

La jueza, que asumió a principios de septiembre la investigación sobre la entrada irregular, ha impulsado esta semana la primera ronda de interrogatorios de las pesquisas. Aunque se encuentra a la espera de recibir una amplia batería de informes reclamados a una veintena de unidades policiales y militares, la magistrada no ha querido esperar para comenzar a tomar declaraciones. De hecho, este mismo jueves y antes de que Gonzalo Sanz se sentara ante ella, otro testigo ha comparecido por videoconferencia: Sebastián Vega, que ostentaba el cargo de jefe de la Policía Local de Ceuta a finales de julio. En declaraciones a la prensa, Vega ya calificó los incidentes como un “ataque a la integridad territorial de España” y apuntó contra Marruecos: “En Marruecos nadie mueve el bigote sin que lo sepa la estructura de información que hay en torno al poder que ejerce el Rey”, dijo.

Además, ambos (Sanz y Vega) han sucedido a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, que prestó declaración ante la jueza este miércoles. Durante su declaración, el dirigente del PP explicó que, durante las jornadas previas a la llegada de 80.000 personas, trató de advertir de la dimensión de la crisis a Presidencia y a los ministerios de Interior, Política Territorial y Exteriores. Pero añadió ante Tardón que el Gobierno central no se mostraba consciente de esa magnitud. De hecho, Vivas aseguró que intentó sin éxito hablar con el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y que trató de comunicarse una decena de veces con él, pero no llegó más allá del jefe de gabinete. Fuentes de La Moncloa han negado ese extremo: repiten que tienen “cero constancia de 10 llamadas” y que “solo” solicitó “una vez hablar” con Sánchez (el 30 de julio) “y se le pasó con él ese mismo día”.

Al asumir la causa, Tardón apuntó contra Marruecos y apreció indicios de la comisión de “una conducta delictiva” coordinada e intencionada “presuntamente cometida en el extranjero”, “que ha atacado gravemente la integridad territorial de España”. Sin embargo, la magistrada avanzó que va a indagar en “todas las actuaciones que tienen lugar en territorio español”, incluyendo si la “articulación de adecuados medios de respuesta” y la gestión de las “alertas” influyeron en los efectos de la entrada masiva de finales de julio.

En esta línea, parte del foco se ha situado en el cruce de mensajes de un agente del CNI y Sanz el 29 de julio, un día antes del acceso irregular —conocido a través de la desclasificación de documentos impulsada por el Gobierno—. En un wasap, el funcionario de inteligencia apuntó: “En redes sociales hay un llamamiento para asalto a la valla y mar mañana a las 20h. Aprovechando la fiesta del trono y que sus Fuerzas y Cuerpos de Seguridad estarán liados. Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores. Para que te hagas idea del alcance de la difusión”. A las 21:34 horas se produjo una llamada de 11 minutos entre ambos interlocutores.


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