Zelenski, ante la ONU: “Esta guerra ridícula e interminable debe acabar”
Esta Asamblea General de la ONU es ya la quinta en la que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, habla para denunciar la guerra que sufre su país por la agresión emprendida el 24 de febrero de 2022 por el ruso Vladímir Putin. El primer año lo hizo en un vídeo grabado, mientras que los otros cuatro viajó a Nueva York para llevar su mensaje. Ahora ha insistido en una idea: que esta debe ser la última ocasión en la que tenga que decirlo. “Esta guerra ridícula e interminable debe acabar”, ha dicho al inicio de su intervención. El mandatario ucranio ha asegurado no conocer a ningún líder mundial que defienda la continuidad del conflicto, “excepto un hombre”: Putin.
El discurso de Zelenski se produce en una cita que reúne a unos 120 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo. En Nueva York ha habido algunos movimientos diplomáticos en torno a Rusia, pero nada apunta a que sean decisivos para inclinar hacia un lado u otro un conflicto que está estancado, con ninguno de los dos bandos con la fuerza suficiente para ganar, pero que están dispuestos ambos a luchar hasta el final.
Los responsables de Exteriores de Estados Unidos y Rusia, Marco Rubio y Serguéi Lavrov, respectivamente, se han reunido este miércoles sin que trascendiera una conclusión clara. Lavrov insiste en que los ataques ucranios contra infraestructuras rusas deben cesar de inmediato, ya que son la causa de “la desestabilización de los mercados energéticos”. “Las acciones destructivas de Kiev están encaminadas a atacar a la población civil y a las infraestructuras transfronterizas”, ha señalado el Ministerio de Exteriores en un comunicado. Zelenski, tras reunirse en Nueva York con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró dispuesto a acordar una tregua energética con Moscú.
En la Asamblea General de la ONU, Zelenski también ha denunciado el envío de tropas norcoreanas para reforzar al ejército ruso, algo que considera que es parte de la misma “locura” de la guerra. Ha advertido de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, usa a sus soldados “como moneda de cambio” para lograr mejoras en capacidades de misiles balísticos y drones ya visibles para los vecinos de Corea del Norte en Asia.
Zelenski ha alertado de que la amenaza rusa no afecta solo a su país, sino al resto de Europa. A Putin, ha asegurado, no le basta con ciudades del este de Ucrania como Donetsk, Járkov, Dnipró u Odesa. Ha recordado que sus ambiciones miran también hacia la capital, Kiev. Y que el resto de Europa no puede respirar tranquila, porque también amenaza a países como Moldavia e incluso a miembros de la Unión Europea como Polonia y los bálticos. “Parece que nunca puede decir ‘ya es suficiente’. ¿Se imaginan ustedes a Putin sin guerra?”, se ha preguntado. Zelenski considera que para frenar a Rusia es necesario también atacar sus finanzas y su industria.
Zelenski lleva en el poder más de seis años. Desde que comenzó la guerra, la ley marcial impide convocar nuevas elecciones. Pero hay señales de que su autoridad se está agrietando, no solo por el cansancio de la guerra, sino también por los casos de corrupción en su país.
El líder ucranio ha destacado los avances militares que ha experimentado su país durante la guerra. Ha presentado como su principal anuncio el programa antibalístico Freyja, desarrollado junto a Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, España y Países Bajos. Zelenski ha agregado que la semana pasada invitó a Polonia a sumarse y que mantiene conversaciones con otros gobiernos aliados interesados en participar. Ha aclarado que Freyja no busca reemplazar sistemas ya probados como el Patriot, sino ofrecer una alternativa que pueda producirse a mayor escala y menor costo, integrada tanto en la defensa de Ucrania como a la del resto de Europa.
Zelenski ha argumentado que la lista de espera global para sistemas antibalísticos es larga y que incluso los países más ricos no logran abastecerse de suficientes interceptores de misiles, pese a llevar años invirtiendo en ello. Por eso, ha dicho, es necesario un programa nuevo que sume a más naciones a este esfuerzo conjunto.


