La reforma de Sheinbaum contra la doble nacionalidad avanza en la Cámara de Diputados
Morena y sus aliados del Partido Verde y el Partido del Trabajo han mantenido su alianza legislativa en la Cámara de Diputados para sacar adelante la reforma constitucional que agrega el requisito de nacionalidad única para ser presidente o gobernador. La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, enmarcada en su campaña de defensa de la soberanía nacional, ha sido votada en lo general y aún se discuten los artículos reservados. Una vez procesada, se enviará al Senado, donde deberá sortear las resistencias del Partido Verde, cuyos votos son indispensables para concluir su aprobación.
La reforma no prohíbe tener doble nacionalidad, sino que establece que deberán renunciar a la ciudadanía extranjera -en caso de tenerla- aquellos ciudadanos que aspiren a los cargos de Presidente, Gobernador o jefe de Gobierno de Ciudad de México, antes de registrarse como candidato. La restricción aplicaría a partir de 2028, por lo que no afecta a quienes aspiran a las 17 Gubernaturas que se elegirán el próximo año. Luego de una discusión de más de siete horas, el dictamen se ha aprobado en lo general con 344 votos de Morena, PVEM y PT. La oposición ha reservado varios artículos que se discuten esta tarde en el Palacio Legislativo de San Lázaro.
PAN, PRI y Movimiento Ciudadano han rechazado la reforma, con 116 votos y una abstención, argumentando que afecta los derechos de las personas migrantes y añade un requisito innecesario para ser titular del Poder Ejecutivo a nivel federal o estatal. Desde la bancada de Movimiento Ciudadano, el diputado Sergio Gil ha hecho ver la incongruencia del oficialismo al prohibir una situación que antes permitieron en sus propias filas. El diputado puso como ejemplos de morenistas con doble nacionalidad que fueron gobernadores a Jaime Bonilla, de Baja California, y a Javier Corral, de Chihuahua. Y puso otros ejemplos de altos funcionarios que ejercen sus cargos en esta condición: Paco Ignacio Taibo, que encabeza el Fondo de Cultura Económica siendo también español, y Héctor Díaz Polanco, que siendo dominicano encabezó la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena. “No es la doble nacionalidad su problema es la doble moral”, ha enfatizado.
El diputado panista Germán Martínez ha calificado la reforma como “una redada legislativa en contra de los mexicanos residentes en Estados Unidos”. Y el coordinador de su bancada, Elías Lixa, ha explicado que esta restricción podría ser inaplicable en algunos casos, pues hay países como Francia o Costa Rica en los que la nacionalidad por nacimiento es irrenunciable, y otros, como Estados Unidos, en los que el trámite debe ser aprobado por el Departamento de Estado. “Ustedes están obsesionados con Estados Unidos, pero les tengo noticias: hay 193 países. Además, qué mayor injerencia que esperar a que el Departamento de Estado autorice a un ciudadano para poder aspirar a la presidencia o a una gubernatura”, ha dicho.
Sin embargo, su compañero de bancada, Diego Ángel Rodríguez, abrió la puerta a una posible negociación, al sugerir que se modificara el dictamen para que la restricción se aplique una vez electos y antes de asumir el cargo, y no desde el registro de las candidaturas. El PAN manifestó que podría votar a favor de restringir la doble nacionalidad solo para el caso de la Presidencia de la República, y no para gobernadores y jefa de Gobierno de Ciudad de México. Incluso, su coordinador, Elías Lixa, pidió una votación diferenciada de los tres artículos a reformar, pero la mayoría de Morena se negó a ese procedimiento.
Morena y sus aliados han defendido la reforma con los mismos argumentos empleados por Sheinbaum en su conferencia mañanera de este martes: la defensa de la soberanía nacional, poner un alto a la injerencia extranjera y colocar un candado que ya existe para cargos menores, como el de embajador de México en otros países. Los legisladores de Morena se han empeñado en negar que esta reforma viole los derechos de los migrantes, pues no elimina su derecho a votar o a regresar a México. “Se trata únicamente de no tener banderas si se aspira a la presidencia”, han aclarado.
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