La Administración Trump presume de 16 meses consecutivos sin realizar liberaciones de inmigrantes en la frontera con México
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ha sacado pecho una vez más por las últimas cifras en materia de seguridad fronteriza. A través de un comunicado, la Administración Trump ha asegurado que la frontera con México suma 16 meses consecutivos sin realizar liberaciones de inmigrantes en territorio estadounidense. Solo en agosto, según señala el documento, la Patrulla Fronteriza no puso en libertad a ningún inmigrante sin documentos, frente a los 10.186 liberados bajo el Gobierno del expresidente Joe Biden en la frontera suroeste durante el mismo periodo en 2024.
El dato toma en cuenta a personas detenidas por la Patrulla Fronteriza y posteriormente liberadas desde su custodia hacia el territorio estadounidense. Esto no implica que durante esos 16 meses no haya habido cruces irregulares ni detenciones, sino que, según las cifras divulgadas por las autoridades estadounidenses, las personas aprehendidas no fueron liberadas bajo el mecanismo de catch and release. “La política de detención y liberación ha terminado, han vuelto las consecuencias y los cruces ilegales han caído a mínimos históricos. El presidente Trump prometió al pueblo estadounidense que haría que el país volviera a ser seguro, y ha cumplido su palabra”, ha presumido Markwayne Mullin, secretario del DHS.
Sin embargo, según fuentes consultadas por USA Today, a pesar de haber prometido “tolerancia cero” en la política migratoria, el Gobierno de Trump ha comenzado a liberar discretamente a decenas de familias inmigrantes de un centro de detención en Texas, tras haberlas detenido sin llegar a deportarlas. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas trasladó a unas 160 personas detenidas, la mitad de ellas menores de edad, a un albergue fronterizo a partir del 17 de enero, con planes de liberar entre 100 y 150 personas diarias durante las próximas dos o tres semanas, según el director del albergue y otras fuentes con conocimiento directo de las liberaciones.
Se desconocen los motivos de las liberaciones, pero las familias provienen de casi una docena de países, entre ellos Irán, Rusia, China, Vietnam, Venezuela, Guatemala y México. Para evitar liberar a inmigrantes, el año pasado la Administración Trump suspendió el derecho a solicitar asilo en la frontera y ordenó a los jueces de inmigración denegar la libertad bajo fianza a los inmigrantes detenidos, entre otras medidas.
El comunicado del DHS señala que la disminución sostenida de los cruces fronterizos ilegales y de las detenciones —“que actualmente se sitúan en niveles no vistos en más de tres décadas”— demuestra el “profundo impacto” de unas políticas de control fronterizo rigurosas. Con una reducción del 94% en las detenciones diarias respecto a la Administración anterior, la frontera “permanece más segura que en cualquier otro momento de la historia”.
Este mismo informe da a conocer que el DHS y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza también reportaron que durante agosto las detenciones realizadas por la Patrulla Fronteriza a lo largo de la frontera suroeste, un total de 8.870, fueron un 5% inferiores a las de julio. A nivel nacional, las detenciones en el mismo mes, que ascienden a 10.939, fueron un 3% menores que las del periodo anterior.
Hace apenas seis meses, el Gobierno del magnate presumía, según los datos del Departamento de Estado, que se producían 196 aprehensiones de migrantes al día, “ocho por hora”, lo que implica un 96% menos que el promedio diario de la Administración anterior. El caos que se produjo en la frontera con la llegada masiva de migrantes en 2023 fue una de las bazas electorales que el republicano lanzó contra la Administración Biden durante la campaña, una estrategia exitosa que le sirvió al republicano para apuntarse una arrolladora victoria en los comicios del 5 de noviembre de 2024.
El 20 de enero, con motivo del primer aniversario del mandato del magnate, el Departamento de Estado celebró haber conseguido récords históricos en las expulsiones de extranjeros del país. “Casi tres millones de inmigrantes indocumentados abandonaron Estados Unidos debido a la represión contra la inmigración ilegal, incluyendo aproximadamente 2,2 millones de deportaciones voluntarias y más de 675.000 deportaciones forzadas”, según dieron a conocer en un comunicado.
Sin embargo, un informe del Instituto de Política Migratoria señala que el primer año del segundo mandato de Trump tuvo un resultado de 622.000 deportaciones, una cifra que ya supera toda su política migratoria anterior. A pesar de que los números oficiales están sin explicar o desglosar y no existe manera de verificarlos independientemente, la cifra de 675.000 deportados publicada por el Gobierno está muy por debajo del millón de expulsados anuales que Trump fijó como objetivo para lograr su anhelada “mayor deportación de la historia”. Tampoco supera las 685.000 deportaciones que se estima hizo la Administración de Biden en 2024 (los datos oficiales solo incluyen hasta noviembre), el último año de su mandato.


