Hugo Aguilar defiende una Suprema Corte que da “certidumbre” política, económica y social
El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar, ha lanzado este lunes un mensaje dirigido a los sectores político, económico y social del país. El ministro ha aprovechado el repaso de su primer año al frente del Supremo mexicano para reivindicar al nuevo Poder Judicial que se formó tras la primera elección en las urnas de jueces, magistrados y ministros, el cambio más sustancial de la reforma judicial. En el recuento ha defendido la autonomía del órgano, que dice que funciona y está preparado para ofrecer certeza en medio de la transformación que vive el país. “Decirlo con claridad: los sectores políticos, económicos y sociales de México pueden contar con este nuevo Poder Judicial. Un poder que resuelve con rigor y ofrece certidumbre”, lanzó durante el balance de su primer año como cabeza del máximo tribunal.
El informe ha estado cargado de simbolismo. Aguilar ha recibido a la presidenta Claudia Sheinbaum en la sede de la Corte con el bastón de mando en mano y su mensaje central ha puesto el énfasis en disipar las dudas sobre el funcionamiento del Poder Judicial después de la reforma constitucional que llevó a las urnas a los juzgadores. “El Poder Judicial de la Federación es autónomo, funciona y trabaja para dar los resultados que el pueblo demanda”, ha subrayado.
Aguilar insistió en que las resoluciones de la Corte no estarán condicionadas por el poder político ni por las coyunturas. “El Poder Judicial no atiende encargos, no sigue el pulso de las coyunturas. Ninguna agenda ajena al texto constitucional encuentra cabida”, ha sostenido frente a los representantes de los poderes Ejecutivo y Legislativo. La obligación, añadió, es con la Constitución y con el pueblo de México.
El ministro envió mensajes cifrados a los tres sectores con la misma intención. Ha dicho que la justicia debe ser una fuente de confianza para quienes invierten e innovan. En este sentido, insistió en que la certidumbre jurídica es necesaria para consolidar un Estado de derecho acorde con la época que vive México.
El discurso también remarcó la ruptura con el viejo Poder Judicial. Aguilar recordó que recibió una Corte que calificó de “lenta, anquilosada, ensimismada y fuera de la mirada del pueblo”, alejada de la fiscalización, la rendición de cuentas y la transparencia. Su mensaje se ha confrontado con un episodio de ocho meses atrás. En enero, los ministros recién elegidos dieron su primer traspié, con la compra de nueve camionetas blindadas Jeep Grand Cherokee que dejaron en entredicho su promesa de austeridad. A ese capítulo se suma otro más reciente, la restitución del seguro de gastos médicos mayores para los togados, una propuesta que no alcanzó a materializarse pero que se dibujó en el proyecto de presupuesto de egresos del Supremo mexicano.
Aguilar ha reivindicado también la política de austeridad: la Corte, dijo, eliminó los seguros de gastos médicos mayores y de separación individualizada para sus ministros, redujo en 10% la plantilla de las áreas administrativas y compactó estructuras de la Presidencia. “Quiero ser enfático: se acabaron los privilegios”, dijo.
El Poder Judicial, añadió, ha ahorrado más de 4.700 millones de pesos durante el año reportado y ahora publica resoluciones, presupuestos ejercidos e indicadores de gestión. Con todo, el presidente de la Corte reconoció que la transformación está lejos de concluir. A un año de la reforma, dijo, persisten “resistencias, actitudes, entendimientos y formas de hacer justicia con reminiscencias del pasado”. Por ello convocó a jueces, magistrados y personal judicial a sumarse a una nueva manera de entender y ejercer la justicia.
En el remate de su discurso ha defendido del nuevo rumbo del organismo: una justicia más abierta, austera, tecnológica y cercana a la ciudadanía, pero también independiente frente a los otros poderes. “La independencia del Poder Judicial no está en entredicho, se ejerce con firmeza y de cara al pueblo de México”, ha zanjado el ministro presidente. Para Aguilar, el primer año es apenas el comienzo de un Poder Judicial que, dice, busca convertir la confianza y la certidumbre jurídica en parte de su nueva identidad institucional.



