Las encuestas de Morena para elegir candidatos quedan bajo reserva y la reputación gana peso rumbo a 2027
En la recta final de sus procesos internos para definir las coordinaciones estatales de “defensa de la transformación”, el sigilo gana terreno en Morena. La dirigencia de Ariadna Montiel y la Comisión de Elecciones, encabezada por Citlalli Hernández, decidieron reservar las encuestas con las que están definiendo las candidaturas de los 17 Estados donde habrá elecciones de gobernador y privilegiar los acuerdos internos para evitar fracturas. En las últimas designaciones de aspirantes, según fuentes del partido, también ha sido clave la revisión de sus antecedentes.
Han sido jornadas extenuantes que aún no concluyen, pues la contienda por la postulación mantiene dividido al partido en varios Estados. Guerrero, Chihuahua, Baja California, Michoacán y Quintana Roo destacan entre los más disputados. Por ello, es probable que no se termine de anunciar los nombres para las coordinaciones estatales en esta semana, como estaba previsto, y que la convocatoria para la designación de las coordinaciones en los 300 distritos federales se mantenga en suspenso.
En 2023, el entonces presidente del partido, Mario Delgado, imprimió un toque de certeza al proceso interno, transparentando las encuestas que, por estatutos, son el método principal para definir candidaturas. Este año, en cambio, Ariadna Montiel comenzó a anunciar las coordinaciones sin mostrar los resultados de los sondeos de opinión a la prensa, aunque -según participantes del proceso- sí los mostró a los aspirantes que fueron descartados. Presionada por el intento de rebelión protagonizado por Rubén Rocha en Sinaloa, la dirigente anticipó el anuncio de la coordinación en ese Estado, que recayó en la senadora Imelda Castro, y decidió arropar ese “destape” con los coordinadores de otros cuatro Estados: Santiago Nieto en Querétaro, Rosi Bayardo en Colima, Pablo Gutiérrez Lázarus en Campeche y Nora Ruvalcaba en Aguascalientes.
Montiel y Hernández anunciaron los cinco Estados que ya estaban definidos y lograron que todos los participantes cerraran filas en torno al ganador. Pero la situación no es tan tersa en los 12 Estados que restan: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.
El 26 de agosto, luego de anunciar el primer paquete de coordinadores, Montiel decidió suspender los nombramientos durante la semana del segundo informe de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ante la versión de que las coordinaciones se anunciarían antes del 10 de septiembre -fecha del arranque formal del proceso electoral-, la dirigente prefirió guardar cautela y evadir la pregunta. “Les avisamos un día antes, también les avisamos un día antes a nuestros compañeros. Estamos bien en tiempo. Recuerden que nuestra convocatoria dice que tenemos hasta diciembre”, ha declarado en sus conferencias de prensa.
Con la misma levedad, Montiel ha negado que ocultar el resultado de las encuestas vaya en contra de las reglas del partido o de la convocatoria emitida en mayo, a la que respondieron 277 aspirantes, un número sin precedentes de interesados en las candidaturas del oficialismo.
Lo cierto es que la convocatoria estableció que la encuesta es el método de selección y que los participantes se comprometen, mediante un escrito firmado de puño y letra, a respetar su resultado. En las reglas del proceso también se apunta que las comisiones del partido revisarán los perfiles de todos los aspirantes, firmantes de un documento en el que aceptan que la Comisión Nacional de Elecciones pueda solicitar información al Gabinete de Seguridad para revisar sus antecedentes. La propia dirigente advirtió la semana pasada, en la reunión plenaria de diputados de Morena, que no basta con ganar una encuesta para ser candidato, sino cumplir con criterios de honestidad y compromiso con los principios de Morena. “No vamos a permitir que nos representen personas con vínculos inconfesables”, advirtió.
La dirigencia del partido también se reservó la facultad de priorizar el criterio de género en algunos Estados -como ocurrió en Ciudad de México en la contienda entre Omar García Harfuch y Clara Brugada- para cumplir con el requisito de paridad, que obliga a partidos y coaliciones a postular a mujeres en mínimo nueve de las 17 entidades con elección.
La aplicación de esos filtros, además de las contiendas cerradas y la presión de grupos, aspirantes y gobernadores, ha complicado la designación., sin embargo, Montiel ha mostrado su confianza en que no habrá fracturas. “Reconozco en todos nuestros compañeros que tienen claro el proyecto y el momento en el que estamos, y que la unidad es fundamental para seguir adelante frente a los embates de la derecha. Vamos a salir bien”, ha defendido.



