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La captura de dos barcos de Ecuador que EE UU vincula a la banda criminal Los Choneros atiza la polémica sobre su lucha antidrogas


La guerra contra el narcotráfico emprendida por Estados Unidos vuelve a navegar en aguas turbulentas. Dos barcos ecuatorianos con permisos de pesca comercial, Conquista 2 y OM2, fueron interceptados ―y uno de ellos hundido― por militares estadounidenses, que mantienen bajo custodia a alrededor de 39 tripulantes. Los acusan de abastecer de combustible a embarcaciones utilizadas para el tráfico marítimo de cocaína por la organización criminal Los Choneros. Sin embargo, los familiares de los detenidos rechazan esos alegatos y exigen su liberación inmediata.

La intercepción del Conquista 2 por efectivos militares estadounidenses y su posterior hundimiento tras una explosión quedaron registrados en un video difundido en X por el Comando Sur de EE UU. La embarcación, según el comando, funcionaba como una “estación flotante de reabastecimiento de combustible” para lanchas cargadas de drogas que navegaban por aguas internacionales del Pacífico. Autoridades ecuatorianas también participaron en el operativo para detener el barco y capturar a 17 sospechosos. “La inteligencia confirmó que la embarcación operaba en apoyo a la violenta organización narcoterrorista Los Choneros”, señala el texto que acompaña al video.

Una operación similar se llevó a cabo esta misma semana para localizar al buque OM2 en aguas del Pacífico y poner bajo custodia a sus 22 tripulantes. Según las autoridades estadounidenses, también estarían vinculados a Los Choneros, uno de los grupos criminales más grandes y violentos de Ecuador, designado el año pasado por el Gobierno de Donald Trump como organización terrorista extranjera.

“Esta interdicción corta un nodo crítico en la cadena logística de los traficantes y promueve los objetivos de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C) y de la JTF-WHEM (Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental) para desmantelar las redes narcoterroristas”, afirmó el Comando Sur en X.

Sin precisar el número total de detenidos, el Comando Sur afirmó que todos los tripulantes fueron arrestados sin incidentes y posteriormente evacuados de las embarcaciones de manera segura. Señaló además que entregaría su custodia a las autoridades ecuatorianas. En un comunicado, la Armada de Ecuador indicó, por su parte, que esperaba la llegada de solo 28 tripulantes del Conquista 2 y del OM2 al puerto de Manta, a bordo de una unidad del servicio de guardacostas.

Estos operativos forman parte de lo que Trump describe como un “conflicto armado” contra los carteles de Latinoamérica, una estrategia que ha llevado la ofensiva antidrogas de Estados Unidos hasta el extremo de bombardear embarcaciones supuestamente utilizadas para transportar drogas. En más de 60 ataques con misiles contra lanchas, alrededor de 220 personas han muerto. La mayoría de estos operativos se han llevado a cabo en el Pacífico.

Ecuador es uno de los países de tránsito que están bajo la lupa del Gobierno de Trump por su creciente importancia para las redes del narcotráfico: ahora desde sus costas parten lanchas rápidas cargadas de drogas y desde sus puertos salen contenedores con cargamentos ilícitos con destino a otros países.

El 20 de agosto, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó a ocho personas y siete empresas con sede en Ecuador a las que vincula con Los Choneros y Los Lobos —dos de las organizaciones criminales más violentas del país y consideradas por Washington organizaciones terroristas extranjeras— por su participación en redes de tráfico de cocaína hacia México.

Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la red utilizaba empresas pesqueras como fachada para facilitar el traslado de cocaína desde Sudamérica hasta México. Desde allí, la droga era introducida de contrabando en Estados Unidos.

Los familiares de los tripulantes del barco Conquista 2 y del OM2 sostienen que se trata de simples pescadores que se ganaban la vida en altamar y niegan que hayan participado alguna vez en actividades relacionadas con el narcotráfico. Este jueves y viernes protestaron frente a la Capitanía del Puerto de Manta para exigir información sobre el paradero de los tripulantes y reclamar su liberación. “Si hubiera un delito, no tendrían que bombardear la evidencia”, dijo uno de los familiares. Los allegados esperan que los pescadores lleguen este viernes a Manta.

El caso ocurre, además, después de una serie de ataques contra embarcaciones pesqueras ecuatorianas que durante meses permanecieron envueltas en el misterio. Entre enero y marzo de este año, al menos tres barcos que habían zarpado de puertos de Manabí fueron atacados por drones. Washington negó durante meses haber participado en esas operaciones y el Gobierno de Ecuador evitó pronunciarse sobre ellas.

Una investigación publicada por The Washington Post el 13 de agosto abrió una nueva línea sobre lo ocurrido. El diario estadounidense sostiene que los ataques contra pesqueros ecuatorianos cerca de Galápagos habrían formado parte de un programa de “acción encubierta” de la CIA. Según una fuente citada por el periódico, el programa estaría relacionado con los ataques con drones contra los pesqueros Negra Francisca Duarte II y Don Maca, así como con la desaparición del Fiorella y sus ocho tripulantes. La investigación también encontró indicios que vinculan a un avión que operaba desde El Salvador con los incidentes.

La CIA no ha confirmado la existencia de la operación. El Pentágono y la Guardia Costera de Estados Unidos, por su parte, han negado haber participado en los ataques.

La detención de los pescadores y el hundimiento del Conquista 2 y el OM2 abren otro frente en una historia en la que se cruzan la lucha de Washington contra el narcotráfico, la creciente militarización de las rutas marítimas y la cada vez más estrecha relación de Daniel Noboa con la estrategia antidrogas de Estados Unidos.



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