Los mapas y gráficos que muestran la magnitud y el impacto de la avalancha en Nepal y Tíbet
Fuente de la imagen, Getty Images
Centenares de personas muertas y 1.400 desaparecidos han dejado hasta ahora los devastadores deslizamientos de tierra ocurridos este miércoles en la frontera entre Nepal y el Tíbet.
Las impactantes imágenes de personas que corrían por su vida al momento de la avalancha han dado la vuelta al mundo.
Las autoridades mantienen la alerta por posibles nuevos deslizamientos y los equipos de rescate siguen intentando encontrar sobrevivientes en una zona totalmente devastada.
Cerca de 4.500 agentes están abocados a esa tarea en horas consideradas como “críticas” para la recuperación de cuerpos.

El desastre natural ocurrió en la región de los Himalayas y afectó amplias zonas de la frontera entre Nepal y el Tíbet, incluyendo el paso fronterizo de Gyirong.

Inicialmente se informó que el deslizamiento de agua, rocas y tierra se había producido por un terremoto de 4,4, que fue registrado por los sensores del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés)
Sin embargo, luego la propia agencia explicó que la causa más probable habría sido un colapso glaciar previo al movimiento telúrico.

De acuerdo con el USGS, fue el desprendimiento de gran parte de un glaciar en una región montañosa lo que provocó el sismo posterior.
El glaciar se habría precipitado hasta el valle, arrastrando a su paso hielo, rocas y sedimento.
Expertos estiman que esto bloqueó el cauce del río Lhende Khola.
Y cuando ese bloqueo cedió se formó una enorme ola que azotó luego las zonas pobladas.

La hipótesis expresada por expertos, y que debe ser confirmada por estudios científicos más avanzados, también es consistente con las imágenes satelitales que muestran el colapso del glaciar.
Esta región fronteriza es especialmente vulnerable a desastres de esta naturaleza debido a su geografía.
Es una zona escarpada, que incluye algunas de las montañas más altas del mundo, glaciares, campos de nieve y zonas inestables.
La crecida arrasó casas y carreteras completas, dejando centenares de personas damnificadas.
Por ser una zona de alta afluencia turística, entre las víctimas fatales se cuentan también varios ciudadanos extranjeros.
La crecida repentina ha arrastrado muchos cadáveres a distritos lejanos río abajo, y parece que la identificación de los fallecidos y su entrega podrían suponer un enorme desafío.
De acuerdo a la Cruz Roja, se calcula que unas 93.000 personas podrían haberse visto afectadas por el desastre del miércoles.


