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Volkswagen insiste en la reducción masiva de costes y de personal para sobrevivir


El consejero delegado de Volkswagen (VW), Oliver Blume, planteó este martes durante una reunión con cerca de 10.000 trabajadores de la planta principal de Wolfsburgo, en Alemania, que la empresa debe “reducir la complejidad, simplificar de manera consecuente las estructuras y reducir los costos”, aunque evitó mencionar una cifra concreta del número de puestos de trabajos que se eliminarán en Alemania dentro del plan de reestructuración que tiene previsto, pese a las cifras que habían cifrado para el país germano la mitad del impacto laboral sobre 100.000 personas en todo el mundo.

En lo que fue el inicio de la gira que la alta dirección de VW comenzó para sostener asambleas con los trabajadores de todas sus plantas en el país, Blume se enfrentó cara a cara a las reclamaciones de la plantilla. El diario alemán Bild reveló que el consejero delegado fue abucheado ruidosamente por los trabajadores al llegar al pabellón 11 de la planta. Allí, informaron fuentes presentes al tabloide alemán, los representantes sindicales se alinearon en una larga fila frente al escenario y ante la junta directiva de VW levantaron pancartas de protesta: “Nuestros empleos no son su ajuste contable” y “El respeto no es negociable”, se dejaban leer.

Pero minutos después, en su discurso realizado a puerta cerrada, reinó la atención y Blume abordó el tema que preocupa a los cientos de miles de trabajadores del mayor fabricante automovilístico en Europa y que tiene que ver con la reducción de hasta 100.000 puestos de trabajo dentro y fuera de Alemania.

“La cifra que se menciona con frecuencia, de alrededor de 50.000 puestos en todo el mundo, no es un objetivo. Se trata de un valor teórico de cálculo, derivado de nuestros costes. Hoy en día, estamos alrededor de un 30% por encima del promedio de empresas comparables”, habría dicho. Blume también señaló que, “desde la perspectiva actual, aproximadamente la mitad de la necesidad de ajuste corresponde a Alemania, y la otra mitad, al resto del mundo”, aunque no mencionó una cifra concreta de puestos de trabajo que se eliminarán en Alemania.

La táctica del consorcio, según Blume, será antes que nada apostar por medidas voluntarias dentro del personal e incluso anunció que la empresa plantea abrir el margen de jubilación. “En el futuro, siempre que sea posible, recurriremos a medidas voluntarias en materia de personal. A las jubilaciones y a los acuerdos pactados de mutuo acuerdo. A la rotación natural de la plantilla, así como a una política de contratación restrictiva., por supuesto, a la jubilación parcial”, dijo. De hecho, puntualizó: “Queremos incluso ampliar esta última medida: en cualquier caso, queremos abrirla a nuevas generaciones de trabajadores. Los pasos concretos los discutiremos con los representantes de los trabajadores”. No se trata de que la empresa se reduzca sino de que se fortalezca, insistió.

El consejero delegado planteó que lo que se busca es crear en los próximos seis a doce meses “perspectivas sólidas” para todas las plantas del grupo. Sobre lo que parece el cierre inminente de cuatro de estas en suelo alemán, Blume dijo: “Para Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm, todavía no podemos presentar una ocupación competitiva para la década de 2030. Sin embargo, eso no significa que se haya decidido el cierre de ninguna planta. Esos cierres siempre son la última solución y la más costosa”.

Hasta donde se sabe, el plan de reestructuración planeado por Blume incluye el cierre de plantas en Alemania y el despido de hasta 100.000 trabajadores dentro y fuera del país. Y de implementarse, representaría la mayor transformación en la historia del gigante alemán.

Confianza dañada

Antes de su cara a cara con la plantilla, Blume encajó también la dura bienvenida de la presidenta del comité de empresa de VW, Daniela Cavallo. La representante de los trabajadores fue directa con él: “No se puede trabajar con un director general que no le dice a su gente lo que está pasando. Nuestra confianza en la junta directiva de este grupo, especialmente en su presidente, Oliver Blume, se ha visto dañada. Aún no es irreparable. Pero está dañada”, aseguró.

Las reuniones de la alta dirección de VW con los trabajadores continuará hasta el lunes próximo. Después de la reunión de hoy en Wolfsburgo, vendrán asambleas de trabajadores en Braunschweig, Salzgitter, Emden, Kassel, Zwickau, Chemnitz, Dresden y Hannover. Se espera la presencia de miembros de la junta directiva en todas ellas.


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