Otra conversación fallida
Hay fracasos que sorprenden y fracasos que se pueden anticipar. La ruptura de las negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, sucedida la noche del viernes 21 de agosto, pertenece al segundo grupo. Durante semanas, pero particularmente en los últimos días, ambos gobiernos alimentaron la expectativa de un acuerdo inminente. También, durante esas mismas semanas, vimos señales de que ese acuerdo descansaba sobre una base más frágil que el mero optimismo narrativo. A la media noche, sin acuerdo a la vista, entraron en vigor aranceles de 50% sobre una franja de exportaciones canadienses valuada en cerca de 28 mil millones de dólares.



