El Barcelona presenta a Rodri hasta 2030: “El Barça está a un paso de ganar la ansiada Champions”
Rodri Hernández, de 30 años, estará ligado al Barcelona hasta 2030. Así lo ha anunciado el club este martes por la tarde, tras una larga espera, pese a que la noticia era ya conocida por todos. Es la apuesta más mediática. También la más estratégica. Pero, por encima de todo, la mejor futbolísticamente de un mercado de verano clave para un club que busca trasladar su dominio en España, donde ha ganado cinco de los últimos seis títulos, a Europa. “El Barça está creciendo muchísimo estos años. Ha ganado dos Ligas seguidas, con toda la dificultad que eso conlleva, y está a un paso de ganar la ansiada Champions. Uno de los motivos de mi decisión no es solo el presente, sino también ver la proyección. El centro del campo es espectacular. En todas las líneas tenemos grandísimos jugadores. Quiero transmitir las ganas de seguir mejorando”, destacó el ganador del Balón de Oro en 2024, elegido mejor jugador del último Mundial.
El Barcelona le pagará al Manchester City 60 millones, más 11 en variables y el centrocampista se quedará en el segundo escalafón de la masa salarial. Solo superado por Lamine Yamal.
El lunes por la tarde, Rodri aterrizó en Barcelona. Alojado en el Torre Melina Gran Meliá, el hotel que acostumbra a utilizar el Barça de Hansi Flick, el capitán de la selección española se presentó en la Ciudad Deportiva Joan Gamper para someterse al reconocimiento médico. Una vez superado, se trasladó al mediodía a las oficinas del Camp Nou junto a su agente y su pareja para escenificar la firma de su contrato junto al director deportivo, Deco, y al presidente, Joan Laporta. Mientras los abogados del Manchester City y del Barcelona ultimaban la documentación, la comitiva se desplazó al Botafumeiro, uno de los restaurantes de referencia de Laporta. Su preferido a la hora de las grandes citas. Pasadas las 17.00, regresaron al club para la presentación oficial.
“Con Hansi hablé. Me trasladó su ilusión. Me motiva mucho entrenar con él. Tiene una idea de juego muy valiente, me atrae mucho. Todavía tengo margen de mejora y puede ayudarme a seguir creciendo. He estado más en contacto con Deco y Jan. Es un entrenador transparente, te dice lo que busca de ti. Mi papel pasa por aportar la experiencia que necesita el equipo, contagiar a mis compañeros y venir a sumar”, añadió Rodri.
👏 Absoluta LOCURA con Rodri a su salida del restaurante Botafumeiro
🔵🔴 La afición azulgrana, volcada con el nuevo fichaje
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— Mundo Deportivo (@mundodeportivo) August 18, 2026
Antes del verano, en los pasillos de la Ciudad Deportiva se daba por hecho que los refuerzos pasarían por un delantero y un central zurdo. Del zaguero todavía no hay rastro, mientras se estira el chicle mediático de Julián Alvarez, Deco ha ido dando forma a la plantilla de Hansi Flick con las llegadas de Gordon, Adeyemi, Bisiwu y Cancelo (todavía su fichaje no es oficial). Entonces, sin Julián, faltaba un fichaje que despertara la ilusión de la afición azulgrana. Pocos mejores que el tipo que levantó la Copa del Mundo en Nueva York, mucho más si su presencia fortalecía al Barça de la misma manera que debilitaba al Real Madrid.
Un cambio de rumbo en el guion de uno de los fichajes más importantes para el fútbol español que nadie esperaba. En realidad, que casi nadie esperaba. Todo comenzó a vestirse de azulgrana en una boda en la Costa Brava. Dani Codina, responsable del área de atención al jugador del primer equipo, invitó a Rodri a su fiesta de casamiento, el pasado 25 de julio. Se conocían del Manchester City. Rodri sorprendió a los presentes cuando se lanzó a cantar la mítica canción que suena en cada partido en el Camp Nou: “Un dia de partit”. Lo que que se estaba trabajando en silencio había comenzado a hacerse público. Y Deco se tenía que dar prisa. El director deportivo, entonces, postergó su viaje a Birmingham, donde el equipo de Flick continuaba con su preparación, para reunirse en Barcelona con Rodri y sus agentes.
Esa reunión, según explica una de las fuentes presentes, fue clave para la decisión de Rodri. Mientras en el Barcelona estaba claro el proyecto deportivo, en el Madrid no. Al menos, esa era la sensación que tenía el centrocampista. Cuando en el Bernabéu se enteraron que el fichaje de Rodri se les podía escapar, un directivo del Madrid intentó reconducir la situación. Utilizó al agente de un jugador de la Casa Blanca. Ya era tarde.
“Cuando te vienen propuestas, el primer proceso fue entender que había terminado una etapa en mi club y que tocaba buscar una salida. Me llevó un tiempo asimilarlo. Ha sido el club más especial en el que he estado. Estudié y analicé las propuestas; eran clubes muy importantes. Junto a mi familia y mi gente, tomamos la decisión que creíamos más acertada. Mis decisiones siempre han estado vinculadas a un reto deportivo”, explicó su decisión el centrocampista criado en la cantera del Atlético de Madrid.
Cuando todavía no había cerrado su fichaje, le apareció un mensaje de Lamine Yamal. Suficiente. No hizo ni falta que le escribieran sus otros compañeros de selección, algunos no tan convencidos de la llegada de Rodri al Camp Nou. “No se sabe cómo puede afectar a Pedri. En la selección no mezclaron bien”, aseguraba un futbolista del Barcelona. Otras fuentes del vestuario, en cambio, son más optimistas: “Rodri es inteligente y buen compañero. No quiere ser la estrella. Es un jugador de equipo. Sabe que tiene que entenderse con Pedri. Una cosa es la selección y otra el Barcelona”.
Faltaba, sin embargo, que el Barcelona se desprendiera de Ferran Torres para que se pudiera cerrar el pacto con el City. El PSG pagó 50 millones por el valenciano y Rodri puede lucir en principio el dorsal 16 del Barcelona, el mismo que llevaba en Inglaterra y que porta en la selección.
Rodri representa el regreso a la idea original del Barcelona: jugar con un pivote clásico. Pero el capitán de España también regará de personalidad a una plantilla joven, por momentos sin la picardía necesaria para cocinar los partidos, sobre todo en las citas europeas. “Es un vestuario muy joven, con ganas de hacer cosas importantes. Espero aportar para lo que me han traído”, concluyó Rodri. Ya cantó “Un dia de partit”, ahora el Camp Nou espera poder corear la canción que fue un clásico en Mánchester: “Rodri is on fire”.


