Un 30% de aspirantes decide no presentarse al examen de la UNAM en las sedes fuera de Ciudad de México
El examen de control de la UNAM para corregir las trampas masivas de la prueba en línea cumple este jueves su segundo día. La universidad ha aplicado el examen de admisión presencial en Guanajuato y Oaxaca, donde citó a aspirantes de 13 Estados. El rector Leonardo Lomelí ha viajado a la sede de Oaxaca para supervisar la aplicación de la prueba, a la que faltó un promedio de 30% de los aspirantes que se registraron para la cita.
La UNAM debe repetir la prueba de ingreso a licenciatura a 58.000 candidatos de todos los rincones del país. El salto a lo digital, que prometía ser más inclusivo para evitar desplazamientos a Ciudad de México, no salió conforme lo esperado y la universidad intenta compensarlo con tres sedes en lugares estratégicos del territorio nacional. A Guanajuato se han tenido que trasladar los aspirantes provenientes de Aguascalientes, Durango, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí, Michoacán, Colima, Jalisco y Zacatecas, mientras que en Oaxaca han aplicado jóvenes del propio Estado, además de Chiapas y Tabasco. Lomelí supervisó personalmente la prueba en la sede oaxaqueña de San Felipe del Agua, desde donde ha destacado que la institución busca “dar certidumbre”, no solo a los estudiantes y a sus familias, “sino a la nación”, de que ingresarán quienes cuentan con el suficiente conocimiento.
La institución informó de que 1.239 postulantes se registraron en Oaxaca, de los cuales han asistido 601 a los primeros dos turnos. Mauricio López, encargado de comunicación de la institución, ha dicho a la prensa local que esperan hasta 450 en cada uno de los tres horarios. A espera de los datos vespertinos, la tendencia de inasistencia ronda el 30%, en la misma línea de lo ocurrido el miércoles en León, Guanajuato, donde se presentaron 501 de los 736 esperados (68%).
Las limitaciones de algunos postulantes para trasladarse a las cuatro sedes han sido exhibidas en las redes sociales, donde comparten los costos por viajes que han tenido que asumir, y que se suman a los materiales de apoyo o cursos en los que habían invertido durante el proceso de preparación. Los candidatos han tenido una semana para organizar su desplazamiento desde que se anunciaron las nuevas fechas y sedes. Otros, en cambio, se han pronunciado en contra de la aplicación de esta segunda evaluación. Se suma además la opinión pública: quienes no quieren rehacerlo son muchas veces señalados como tramposos.
Algunos aspirantes han denunciado, además, fallas y falta de transparencia en el proceso para este segundo examen. La comisión de 16 expertos resolvió que debían rehacer la prueba de manera presencial todos los admitidos, además de aquellos que obtuvieron el puntaje que su carrera solicitaba según el corte de aciertos de años anteriores. Muchos, sin embargo, acusan que no han podido acceder al sitio de registro para descargar su cita. Es el caso de Brisa Nisdany García Santiago, una joven oaxaqueña que obtuvo una calificación perfecta, y que asegura que la universidad le ha negado presentar el examen de control. Ha asistido con su padre este jueves a la sede de su ciudad, donde se encontraba el rector, para denunciar su situación. “Todos los casos se van a atender en tiempo y forma”, ha asegurado Lomelí: “La Universidad da respuesta personal a cada uno y se resolverá antes de que se publiquen los resultados”.
El rector ha informado de que las investigaciones para esclarecer lo ocurrido en el examen en línea y a distancia “siguen su curso”. Una vez destapado el escándalo, la universidad se separó de la empresa mexicana Territorium Life, responsable de desarrollar la plataforma utilizada para las pruebas de ingreso a licenciatura y bachillerato. La compañía accedió a someterse a una auditoría tecnológica con una firma especializada, mientras que la institución llevará a cabo otros dos procesos, uno interno y otro ante la Auditoría Superior de la Federación, para revisar la legalidad del proceso de contratación y determinar las responsabilidades. “Cuando la universidad detecta alguna anomalía, la corrige”, ha zanjado.

El examen de control se lleva a cabo de manera digital, en tabletas electrónicas que no tienen conexión a internet. Consta de 120 preguntas, con distintas versiones para evitar filtraciones o trampas, y los muchachos cuentan con tres horas para resolverlo. Además, se les permite usar hojas en blanco para hacer anotaciones y resolver los problemas matemáticos. El personal universitario mantiene una vigilancia constante durante el proceso.
El fiasco de la prueba, aplicada por primera vez en línea y a distancia entre mayo y junio, ha alterado el calendario de toda la comunidad universitaria. El próximo lunes comienzan las clases los estudiantes de las 134 carreras de la universidad. Sin embargo, quienes logren su plaza tras repetir la prueba de admisión entrarán finalmente a las aulas el 31 de agosto, cuatro semanas más tarde de lo previsto inicialmente. Solo 58.000 de los 158.000 que se presentaron a la prueba original han sido llamados a rehacer la prueba. De ellos, alrededor de 43.000 se han registrado a corte de este jueves. La prueba continúa el domingo en Tijuana, Baja California, y tendrá su gran cita con decenas de miles en el Palacio de los Deportes, al oriente de Ciudad de México entre el lunes y el miércoles.

