Capturado X1, de Los Caballeros Templarios, junto a otros 11 extorsionadores del sector del aguacate en Michoacán
México continúa con los esfuerzos para blindar la producción de aguacate en Michoacán. La Fiscalía ha detenido este lunes a Cristian Maximiliano ‘N’, alias X1, vinculado con una célula de Los Caballeros Templarios, y a otras 11 personas señaladas por extorsionar a los productores y comerciantes de aguacate en el Estado. Los 12 detenidos —ocho hombres y cuatro mujeres— son señalados por la Fiscalía de dedicarse al cobro de las cuotas en efectivo y en especie en la región.
Los tentáculos de esta red de extorsión y cobro de piso alcanzan también a los transportistas y empacadores de los sectores aguacatero, limonero, ganadero y cárnico, así como a misceláneas, según ha informado esta mañana el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
El secretario vincula a X1 con Los Caballeros Templarios, una mafia que durante años ha sembrado el terror en el Estado con tráfico de drogas, la extorsión de productores y comerciantes, el robo de minerales y hasta tráfico de órganos. “Quienes amenazan a las familias y pretenden enriquecerse a costa del trabajo de productores, comerciantes y transportistas serán investigados, detenidos y llevados ante la justicia”, ha dicho Harfuch.
Las aprehensiones, que se lograron en 11 cateos simultáneos, llegan en medio de la presión ejercida desde el norte de la frontera, que provocó una crisis exprés en la exportación de aguacates de Michoacán.
El miércoles de la semana pasada, Estados Unidos publicó una alerta de seguridad que obligó a sus inspectores de la Secretaría de Agricultura a abandonar sus puestos en las empacadoras de aguacate en Michoacán. Como parte de los acuerdos de exportación, México no puede enviar aguacates al país vecino si el producto no ha sido aprobado por los inspectores estadounidenses. Washington justificaba la medida al señalar que la zona se había tornado más peligrosa en los últimos días.
Harfuch y la presidenta Claudia Sheinbaum respondieron rápidamente con el envío de 1.500 militares a la región, que produce el 86% del aguacate mexicano. Dos días después, la Embajada de Estados Unidos en México rectificó y reanudó la supervisión y el envío del fruto, después de “verificar las condiciones de vigilancia” implementadas por el Gobierno mexicano. Michocán es uno de los principales desafíos a la estrategia de seguridad de la Administración después de que hace 10 meses, y con una diferencia de apenas unos días, el crimen organizado asesinara primero al líder del campo y agricultor Bernardo Bravo y luego al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Los dos habían denunciado la presión y el cobro de piso de las mafias al campo.


