La justicia noruega prolonga la prisión domiciliaria a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, cuatro semanas más
Un juzgado de Oslo ha decidido este lunes, 10 de agosto, prolongar cuatro semanas más la prisión preventiva en régimen domiciliario al primogénito de la princesa Mette-Marit de Noruega, Marius Borg Høiby, condenado el pasado mes de junio a cuatro años de prisión por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias.
El tribunal ha rechazado así su petición de ser puesto en libertad, aunque portando otro dispositivo electrónico distinto, al considerar que hay peligro de que intente contactar de nuevo a una de sus víctimas, como ya hizo en febrero, lo que provocó que fuese enviado entonces a prisión preventiva poco antes de que se iniciara el juicio en su contra, en el que se enfrentaba a una treintena de cargos.
“Existe un riesgo de reanudación del contacto con las víctimas, con el riesgo subyacente de que sean cometidos nuevos actos punibles”, ha justificado su decisión el tribunal, que en el mes de julio había accedido por primera vez a decretar el régimen de prisión domiciliaria. El tribunal considera que el mes que Høiby ha pasado en su casa bajo arresto domiciliario es poco tiempo para determinar “cómo el acusado manejará la libertad después de la custodia”, por lo que riesgo de delinquir de nuevo permanece intacto.
En julio, antes de conocer la decisión del juez que le permitía salir de prisión bajo arresto domiciliario, hizo una declaración respecto a ese asunto: “Creo que el riesgo de recurrencia es prácticamente inexistente. Tanto la mujer Frogner [como llaman a una de las víctimas] como yo hemos pasado página”. Además, explicó que no ha apelado ninguno de los puntos que le conciernen, ni siquiera la prohibición de contacto: “No es que esté de acuerdo con todo el veredicto, sino que no quiero tener más contacto con ella. No quiero volver a pasar por un juicio”.
El fallo conocido este lunes establece que el joven de 29 años, fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon de Noruega, debe permanecer en su casa en la residencia de Skaugum, donde también residen los príncipes herederos aunque en otra propiedad, salvo que tenga que salir por trabajo, estudios, tratamiento o visitas por enfermedad.
Uno de los motivos esgrimidos en su día por Høiby para acceder a la prisión domiciliaria es la enfermedad de su madre, que recibió recientemente un trasplante de pulmón debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018. “Mi familia ha pasado por un momento muy difícil. Toda la familia está apoyando a mi madre. No poder participar en el apoyo a mi madre es increíblemente difícil. Es un proceso largo e increíblemente exigente. Toda mi familia está en casa y participa en la rehabilitación; estar al margen es increíblemente duro“, dijo en la vista de julio.
Høiby, que no forma parte de la casa real noruega pero ha sido criado como tal, debe entregar de forma periódica a las autoridades penitenciarias pruebas de orina para demostrar que no ha consumido drogas. El joven, que tras los primeros arrestos en 2024 reconoció en un comunicado tener problemas con el alcohol y las drogas, fue condenado en primera instancia por 34 de los 39 delitos de los que fue acusado, entre ellos dos violaciones, maltrato, agresiones, amenazas, posesión de marihuana, quebrantamiento de órdenes de alejamiento e infracciones graves de tráfico. Asimismo, fue condenado a pagar una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas (unos 58.000 euros) a cuatro víctimas. Høiby ha recurrido la condena y se espera que el juicio de apelación se celebre en 2027, aunque todavía no hay fecha establecida.


