Nacional

Así gobernó Petro: reducción de la pobreza, reforma agraria a medias y fracaso de la paz total



El primer gobierno de izquierda en la historia reciente de Colombia culmina este viernes 7 de agosto cuando Abelardo de la Espriella asuma como presidente ante el Congreso de la República en la ciudad de Cali. En ese instante, Gustavo Petro dejará formalmente la Casa de Nariño en Bogotá después de cuatro años convulsos que dejan un balance agridulce. Aunque logró cumplir al menos tres de sus principales promesas de campaña, otras quedaron a medio camino y algunas fueron un fracaso definitivo.

Lo qué cumplió: la reducción de la pobreza, la representación de los excluidos y el compromiso con los trabajadores

En las clases más pobres de Colombia y en los sectores rurales y excluidos hay alegría y agradecimiento con el Gobierno de Petro, como demuestran las encuestas y especialmente las votaciones en las elecciones legislativas de marzo y en las presidenciales de mayo y junio. En la segunda vuelta, el candidato del presidente y senador Iván Cepeda, perdió por poco y sumó más de 12,7 millones de votos, con especial fuerza en varias regiones periféricas y en los barrios populares de las principales ciudades. En 2025, el país llevó el dato oficial de pobreza monetaria al 28%, el nivel más bajo en su historia. Petro llegó al poder en 2022, cuando el dato estaba en 36,6% y venía descendiendo tras la crisis de la pandemia. De acuerdo con los datos del estatal DANE, durante esos tres primeros años de gobierno salieron de la pobreza 3.8 millones de personas y otro millón salió de la pobreza extrema, la que a duras penas permite sobrevivir.

Más allá de las cifras, eso significa que hoy Colombia sufre menos hambre, una buena noticia que además estuvo acompañada de la caída sostenida del desempleo. En 2022, el dato estaba en dos dígitos, alrededor del 11,3%, mientras que en los primeros meses de 2026 cayó al 8%. Petro, además, aumentó el salario mínimo en 23% para su último año de Gobierno, muy por encima de una inflación que cerró 2025 en 5,1%. Esa decisión, que benefició directamente a 2,5 millones de empleados y a sus familias, reflejó el compromiso de Petro con los trabajadores, pese a las críticas por un alza mayor incluso a la que pedían los sindicatos y al debate aún vigente sobre su efecto en el alza de precios, que ha crecido a lo largo del año hasta llegar a un 6,14% actualmente. En todo caso, ese compromiso, bandera política de Petro, tuvo más pruebas, como una reforma laboral que aumentó el monto que deben pagar los empleadores por el trabajo en horas nocturnas, dominicales y festivos.

Además de los cambios materiales, Petro se la jugó por la representación simbólica de los más pobres, aquellos a quienes su vicepresidenta Francia Márquez bautizó en campaña “los nadies”: obreros, campesinos, indígenas, afro, estudiantes, LGBTQ se convirtieron en el centro de sus discursos, tal como lo había prometido en campaña, y además vieron varios de ellos ocupar algunos de los más altos cargos del Estado.

Lo que quedó a medias: la reforma agraria y el nuevo sistema pensional

El Gobierno saliente avanzó a medio camino en tres asuntos con los que se había comprometido y que eran claves para sus bases. La reforma agraria no se cumplió como Petro prometió en campaña. No se compraron las 1,5 millones de hectáreas anunciadas para repartir entre campesinos pobres ni se formalizaron los 7 millones de hectáreas fijadas en un Acuerdo de Paz que Petro prometió cumplir, pero desatendió, según los exguerrilleros de las FARC. Aunque el Gobierno y la oposición tienen cifras muy distintas sobre la entrega y formalización de tierras, Petro avanzó más que en el Gobierno anterior, del derechista Iván Duque, pero mucho menos de lo prometido. De acuerdo con las cifras del Ministerio de Agricultura, a julio de 2026 se compraron solo 462.321 hectáreas, menos de una tercera parte de las prometidas.

También quedó a medias la transformación del sistema pensional. El Gobierno sacó adelante en el Congreso una reforma para modificar todo el modelo actual, con dos regímenes distintos, uno público y otro privado, por uno con una base pública y una protección adicional por privados, cediendo en el camino en parte de sus metas. Pero fue demandado y su aplicación quedó suspendida por la Corte Constitucional, que estudia si hubo errores en el trámite legislativo, cuando la aprobación atropellada que analiza fue motivada por congresistas del Pacto Histórico, partido de gobierno.

Lo que fracasó: la paz total, la transformación del sistema de salud y la promesa de cero corrupción

Petro también incumplió tres de sus principales promesas de campaña. La política de paz fue un fracaso estruendoso, pues no logró firmar ningún acuerdo. Si en campaña dijo que en sus primeros 100 días solucionaría el asunto con el ELN, no hay ningún pacto y esa guerrilla está mucho más poderosa que entonces. Tampoco logró desarticular a las múltiples disidencias de las FARC, que se fortalecieron, ni al Clan del Golfo, que tiene muchos más hombres en armas y está presente en más municipios. Al tiempo, la situación de seguridad empeoró en muchas regiones. Los asesinatos de líderes sociales y de antiguos guerrilleros que dejaron las armas no se disminuyeron, como Petro prometió. El secuestro y el terrorismo volvieron a afectar las principales ciudades y el 7 de junio de 2025 ocurrió uno de los hechos más dolorosos del Gobierno: hombres contratados por las disidencias de las FARC le dispararon a Miguel Uribe Turbay, senador y aspirante opositor a la presidencia, quien murió meses después.

El presidente tampoco pudo transformar el sistema de salud como insistió en la campaña. Al contrario, durante los cuatro años de gobierno empeoraron muchos indicadores y se profundizó una crisis estructural que venía de atrás. Su reforma de salud naufragó dos veces en el Congreso, la corrupción en el sector no cesó y la crisis llegó al punto de que la salud se convirtió en la principal preocupación de los ciudadanos. Las peticiones, quejas y reclamos de los pacientes han pasado de 915.000 en 2021 a 2,1 millones en 2025, de acuerdo con la Superintendencia de Salud. Las acciones de tutela, que los usuarios interponen ante la justicia por violación de sus derechos fundamentales, aumentaron de 92.000 en 2021 a 313.000 en 2025, según la Corte Constitucional. Los seguros privados, que se pagan como un complemento adicional al régimen general, se dispararon. La situación financiera de las EPS, las entidades encargadas de asegurar la salud de los ciudadanos, es cada vez más precaria. Sus resultados operacionales pasaron de -1,5 billones de pesos (unos 470 millones de dólares) en 2021 a -8,7 billones de pesos (alrededor de 2.400 millones de dólares) en 2025 . Al final, los pacientes tienen problemas para recibir sus medicamentos y para ser atendidos en hospitales y clínicas , y gastan mucho más dinero de su bolsillo cada mes en el cuidado de la salud.

La última y quizás la más grave de las promesas incumplidas de Petro es la de tener un gobierno sin corrupción. El mandatario insistió durante todos sus discursos de campaña en que desterraría ese mal del Ejecutivo. La realidad, sin embargo, fue opuesta. El mayor escándalo es el de la Unidad de Gestión de Riesgo y Desastre o UNGRD que consistió, a grandes rasgos, en que el gobierno le dio dinero a parlamentarios para que apoyaran sus reformas sociales. El caso, investigado por la justicia, ya tiene presos a dos presidentes del Congreso, a otros senadores y a altos funcionarios del Gobierno, incluidos los exministros Luis Fernando Velazco y Ricardo Bonilla. La justicia también está investigando al círculo familiar del presidente por presuntos hechos de corrupción. Su hijo, Nicolás Petro, está en juicio, acusado de recibir dineros sucios para la campaña; y la primera dama y ahora exesposa de Petro, Verónica Alcocer, ha sido señalada de apropiarse de forma irregular de dineros públicos, entre muchos otros casos.



Source link