Abascal usa la crisis para elevar la presión: “Si el Gobierno no echa a los inmigrantes lo harán los españoles”
Las imágenes de miles de marroquíes entrando ilegalmente en Ceuta a través del paso de El Tarajal, a nado o a pie, han confirmado los más negros augurios de Vox, a juicio de sus dirigentes. La palabra “invasión”, que llevan blandiendo desde hace años como un mantra, no parece tan hiperbólica ante la irrupción en la ciudad española de una avalancha humana equivalente al 60% de su población censada. Aunque se trate de invasores desarmados, muchos menores de edad, que en su inmensa mayoría han regresado ya a su país tras dejar un saldo de al menos 57 ahogados entre quienes trataban de alcanzar la primera playa española al otro lado de la frontera.
La crisis de Ceuta ha servido a Vox para elevar el diapasón de sus denuncias. El secretario general del grupo ultra en el Congreso, José María Figaredo, ha pedido “militarizar la frontera” y “devolver sobre la marcha, sin dudarlo ni pensarlo”, a todos los marroquíes que han entrado irregularmente en la ciudad, menores o mayores de edad. “Tiene que dar igual [lo que digan] el Tribunal Constitucional o el Tribunal Supremo. Estamos hablando de la seguridad de los españoles, de la integridad de España. Hay que hacer lo que hay que hacer”, ha declarado a Antena 3.
El líder de la formación, Santiago Abascal, ha sido aún más expeditivo: “¡Hay que echarlos ya! ¡A todos!”, ha proclamado. “Con los medios que sean. Y si el Gobierno no lo hace, tendrán que ser los españoles solos”. Jaleadas por los diputados locales de Vox, cientos de personas se congregaron este viernes ante la sede de la Asamblea ceutí para pitar e insultar a Pedro Sánchez a su llegada a la sede oficial, aunque la protesta acabó sin incidentes. En cambio, la policía tuvo que intervenir el jueves tras la concentración convocada a través de las redes sociales ante la Delegación del Gobierno, cuando grupos de jóvenes con banderas españolas marcharon por el centro de la ciudad y empezaron a perseguir a los marroquíes que deambulaban por la zona y a enfrentarse con ellos. “Estamos haciendo lo que deberíamos haber hecho hace mucho tiempo. Estamos limpiando las calles”, declaró un manifestante al digital Ceuta Actualidad.
Hasta ahora, Abascal solo se ha pronunciado sobre la crisis de Ceuta a través de las redes sociales, ya que no se encuentra en Madrid. Fuentes de Vox aseguran que está regresando a la capital y que comparecerá ante la opinión pública lo antes que pueda. Lo que sí ha suspendido es su viaje a Bogotá, donde tenía previsto asistir a la toma de posesión del nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, el próximo 7 de agosto.
En ausencia de Abascal, Vox ha desplazado a Ceuta a su portavoz en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, quien ha asegurado que “los ceutíes tienen mucho miedo” ante las “hordas de inmigrantes ilegales, hombres en edad militar, que están deambulando y delinquiendo por la ciudad”. Vox ha cargado también contra el presidente ceutí, el popular Juan Vivas, quien se ha negado a pactar con la formación ultra para gestionar su ciudad, al contrario que otros barones del PP.
El partido de Abascal ha aprovechado la crisis ceutí para apretar las tuercas al PP en las cuatro comunidades autónomas en las que gobiernan en coalición. Vox ha informado de que los vicepresidentes de Andalucía (Manuel Gavira), Aragón (Alejandro Nolasco), Castilla y León (Carlos Pollán) y Extremadura (Óscar Fernández) “han ordenado, con carácter urgente e inmediato, la suspensión de toda ayuda económica que tenga como destinatarias a ONG que colaboren o favorezcan la invasión migratoria que se está viviendo en Ceuta”.
La orden unilateral supone un desafío a la autoridad de los respectivos presidentes autonómicos, todos del PP, ya que, aunque este punto figura en los respectivos pactos de gobierno, populares y ultras no se han puesto de acuerdo sobre qué significa “colaborar o favorecer” la inmigración ilegal. Vox incluye en esta categoría a las ONG que prestan asistencia humanitaria a indocumentados en situación de vulnerabilidad, como Cáritas Diocesana, a través de la cual canaliza la Iglesia católica su acción social, mientras que el PP ha dicho públicamente que esta asociación puede estar tranquila y que no se le recortarán las ayudas. Fuentes del Vox señalan que las órdenes de los vicepresidentes afectan a sus respectivos departamentos y que la revisión de las subvenciones y convenios “es total”; es decir, sin excepciones. “Ninguna institución de la que forme parte Vox se quedará de brazos cruzados ante la invasión que estamos viviendo en Ceuta”, alega el partido ultra en un comunicado.
La formación de Abascal también ha llevado la crisis de Ceuta a Europa. El francés Jordan Bardella, presidente del grupo Patriotas, del que forman parte los eurodiputados de Vox, ha pedido a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, que convoque un debate sobre la “reciente entrada ilegal a gran escala en las ciudades españolas de Ceuta y Melilla”, en el que sean invitados a participar el presidente español y los ministros de Interior y Asuntos Exteriores, así como el Consejo y la Comisión, para que presenten las medidas que se han tomado como respuesta a la crisis. El dirigente del partido Agrupación Nacional de Marine Le Pen ha difudindo en redes que los migrantes que entraron en Ceuta estarían este sábado en el continente europeo, a pesar de que en su gran mayoría han regresado a Marruecos y de que no es posible cruzar a la Península sin pasar los controles policiales, ya que la ciudad está fuera del espacio Schengen sin fronteras.

