Inicia en Querétaro la campaña de Celia Maya rumbo al Tribunal de Disciplina Judicial del Poder Judicial de la Federación




• Ofrece su trayectoria, compromiso y conocimiento en el Poder Judicial para mejorar el sistema y la impartición de justicia en México
• Su nombre aparecerá en la boleta color turquesa con el número 09, informó.
La jurista queretana Celia Maya García dio inicio formal a su campaña como candidata al Tribunal de Disciplina Judicial del Poder Judicial de la Federación, con un recorrido informativo en la emblemática Plaza de Armas de Querétaro.
“Decidí iniciar aquí, en Querétaro, porque fue aquí donde me formé, donde nació mi vocación por la justicia y donde aprendí el valor del servicio público. Hoy, regreso con experiencia, convicción y compromiso, para ofrecerle al pueblo de México una justicia más transparente, más cercana y más humana”, expresó Celia Maya durante su recorrido por los alrededores de la zona.
Maya García destacó que la reciente Reforma al Poder Judicial —aprobada en septiembre pasado— representa una transformación profunda para el país, al establecer por primera vez que los miembros del Poder Judicial sean elegidos por voto popular, otorgándoles así legitimidad democrática directa.
Entre los cambios centrales está la sustitución del Consejo de la Judicatura Federal por dos nuevos órganos: El de administración judicial, y el Tribunal de Disciplina Judicial, del cual Celia Maya aspira a formar parte, y que será responsable de vigilar, investigar y sancionar las malas prácticas dentro del Poder Judicial.
Celia Maya recalcó que el Tribunal de Disciplina Judicial tendrá herramientas nunca antes vistas: podrá recibir denuncias ciudadanas, investigar a jueces y magistrados, emitir sanciones definitivas e inatacables, y promover acciones legales contra quienes abusen de su posición.
“Hoy iniciamos una campaña profundamente informativa, porque la ciudadanía tiene derecho a conocer este cambio histórico. Vamos a elegir a quienes juzgarán la conducta de los jueces. Esa labor debe recaer en personas con experiencia, con sentido de justicia social, y con vocación de servicio. Yo tengo esa experiencia, y el compromiso con la justicia”, subrayó.
Hizo un llamado a los medios de comunicación para ayudar a difundir el alcance de la reforma, y pidió a la ciudadanía estar atenta a la información electoral, ya que el próximo 1 de junio se realizará la elección federal donde se votará por candidatas y candidatos para el Tribunal de Disciplina Judicial, a la Suprema Corte de Justicia, Magistrados y para Jueces de todo el país.
Celia Maya insistió en que la justicia no puede seguir siendo percibida como lejana o elitista, de ahí que el nuevo sistema abre la posibilidad de que cualquier ciudadano pueda presentar denuncias cuando un servidor judicial incurra en actos indebidos.
Hoy damos el primer paso para construir un sistema donde la justicia no sea privilegio de unos cuantos. La impunidad, el influyentísimo y el abuso de poder deben terminar. La justicia debe ser clara, transparente y al alcance de todas y todos”.
Maya respondió preguntas de la prensa, reiterando que su decisión de postularse al Tribunal de Disciplina responde a su trayectoria.
“Lo que puedo ofrecer es lo que he vivido. Conozco el funcionamiento del Poder Judicial desde adentro, y sé lo que necesita cambiar para servir mejor al pueblo”, enfatizó.
La jurista queretana, explicó que, en la próxima jornada electoral, la ciudadanía recibirá una boleta de color turquesa, correspondiente al Tribunal de Disciplina Judicial en la que los nombres aparecerán en orden alfabético, divididos por género.
“Cada votante deberá marcar el número asignado a la persona de su elección —en el caso de Celia Maya, ese número es el nueve”, detalló.
Celia Maya invitó a toda la población a correr la voz, compartir la información boca a boca y ayudar a que México conozca este cambio profundo que busca acercar la justicia al pueblo.
“Esta elección no es por partidos, es por principios. Y yo pongo mi experiencia, mi vocación y mi palabra al servicio del país”, concluyó.