La diputada federal y presidenta del PRI Estatal Querétaro, Abigail Arredondo Ramos, reiteró su posicionamiento firme en defensa del agua como un derecho humano, al señalar que este recurso no debe ser tratado como mercancía y que el consumo personal y doméstico debe seguir siendo prioritario para todas y todos los mexicanos.
Subrayó que el PRI respalda que cada persona cuente con agua suficiente, de calidad y en condiciones de disponibilidad, así como la creación de una estrategia nacional de cuidado, reúso y protección del vital líquido.
Destacó también la importancia de eliminar monopolios y privilegios en torno al agua, impulsar una regulación eficiente y promover una cultura hídrica comprometida con el medio ambiente y las futuras generaciones.
Sin embargo, Abigail Arredondo Ramos advirtió que la iniciativa impulsada por Morena va en sentido contrario. Señaló que el Estado no puede ni debe monopolizar el acceso y distribución del agua, ni concentrar en un solo funcionario todas las facultades para definir los volúmenes destinados a cada sector. Consideró grave que se pretenda legislar sin escuchar a quienes viven del campo, crear un Fondo de Reserva con fines políticos y aprobar una ley al vapor que excluye la opinión de especialistas y de los sectores afectados.
En ese sentido, Abigail Arredondo Ramos afirmó que México no merece una legislación que abandone a campesinos y productores. Compartió que en las últimas semanas cientos de personas dedicadas al campo en Querétaro se acercaron a ella para manifestar su preocupación y rechazo a la iniciativa, pues el acceso garantizado al agua es condición indispensable para mantener la productividad de sus tierras. Explicó que eliminar las concesiones bajo el argumento de una “reasignación” provocaría que las parcelas pierdan la mitad de su valor de un momento a otro, afectando directamente el patrimonio de miles de familias.
La diputada federal Abigail Arredondo Ramos señaló que al concentrar el control del agua en el gobierno federal, se abre la puerta al uso arbitrario y discrecional del recurso, lo que deriva en un mecanismo de control político que roza el autoritarismo. Sostuvo que con esta Ley, la administración federal “se ha quitado la máscara”, pues queda claro que no está del lado de los más vulnerables. Recordó que no se cumplió con la consulta previa a los pueblos originarios, no se escuchó a los campesinos ni a las organizaciones agrarias, y se ha ignorado la situación de más de 26 millones de personas que viven de la agricultura y la ganadería.
De igual forma, Abigail Arredondo Ramos lamentó la falta de claridad sobre los mecanismos de coordinación entre la Federación y los gobiernos estatales y municipales, pues varios artículos dejan todo en manos de la CONAGUA sin definir cómo deberán operar los organismos locales.
Aseguró que esta omisión provocará que el federalismo deje de existir en la práctica, ya que ninguna decisión podrá tomarse sin el aval del gobierno central.
Finalmente, Abigail Arredondo Ramos recordó que este gobierno ha golpeado al campo desde 2018, eliminando más de 24 programas productivos, desapareciendo instituciones como Financiera Rural y ahora pretendiendo restringir el uso del agua para fines productivos. Afirmó ante el pleno que esta reforma constituye un abuso y una muestra más del talante centralista del oficialismo, pero aseguró que la resistencia social ya comenzó, como lo reflejan los miles de agricultores que hoy se manifiestan fuera del recinto legislativo. “La voz del campo prevalecerá sentenció, porque México no puede permitir que el agua se convierta en un instrumento de control político”.
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