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Especialistas advierten que la velocidad del cómputo cuántico dejará obsoleta la protección digital en México


La amenaza de la computación cuántica para la criptografía también podría extenderse hasta la seguridad nacional si permitiera a los ciberdelincuentes obtener acceso a documentos clasificados y otra información militar y de defensa altamente sensible., además de la incautación de datos como la información fiscal o los números de la seguridad social con fines malintencionados o la interrupción de la prestación de servicios públicos esenciales.

A nivel de salud, señalan en Kaspersky, hay dos formas en que el ciberdelito con respaldo cuántico podría afectar. El primero es la vulneración de los sistemas de datos de los organismos sanitarios, lo que permitiría la incautación de información y registros médicos personales.

El otro es la interrupción de los datos involucrados en la investigación científica crítica, que es vital para mejorar los resultados de salud, así como los tratamientos, en última instancia, salvar vidas en los próximos años.

México busca estar a la vanguardia del cómputo cuántico

México, explica Stephens, no compite en la creación de una tecnología cuántica, pero eso no significa propiamente una desventaja. Más bien, conocer su posición le puede permitir una transición preventiva y como parte de su búsqueda por estar a la vanguardia, el consejo impulsa la adopción gradual de nuevos estándares matemáticos y algoritmos resistentes a ataques cuánticos alineados con marcos internacionales.

La Comunidad Europea, destaca el especialista, suma cinco años de desarrollo en normas de ciberseguridad post-cuántica. Entre sus directrices establecen calendarios estrictamente definidos para la migración de sistemas críticos dentro del sector público, de los cuales también están aprendiendo para dar recomendaciones sobre cómo hacer dichas transiciones en México.

En los Estados Unidos, por mencionar otro referente para el caso nacional, las autoridades catalogan la ciberseguridad cuántica como un asunto de soberanía y resalta que la planificación anticipada evita gastos imprevistos y desajustes en la infraestructura tecnológica existente.

El plan mexicano en seguridad cuántica, comenta, arranca con un inventario detallado de los activos digitales en las instituciones. Es decir, identificar cada sistema permite priorizar las bases de datos sensibles antes de renovar las herramientas de protección.

Eso sí, proteger la información requiere clasificar el nivel de sensibilidad de cada dato y por ello el Consejo Consultivo trabaja en integrar una estructura multidisciplinaria con profesionales de diversos ámbitos para equilibrar el rigor técnico y la visión normativa necesaria para avanzar en este sentido.

Por ahora, el 50% del Consejo agrupa a juristas expertos en derecho y regulación digital. Estos profesionales colaboran en la estructuración del entorno electrónico, mientras que los expertos en normativa adecúan las leyes locales a los tratados internacionales vigentes.

El otro 50% reúne a científicos e investigadores de instituciones de alto prestigio, como académicos de la UNAM y del Tec de Monterrey, quienes analizan los estándares criptográficos emergentes en los laboratorios.

La visión de México, explica Stephens, no está en edificar la costosa fabricación de hardware cuántico, sino concentrarse en el desarrollo del conocimiento por medio de la formación de especialistas en ciberseguridad y matemáticas aplicadas.

El siguiente paso, concluye, será llevar los nuevos modelos criptográficos a herramientas gubernamentales, como Llave MX, la propuesta del gobierno federal para centralizar los documentos de los ciudadanos; sin embargo, afirma, solo la compatibilidad técnica asegurará la validez legal de los trámites ante la administración pública.

“En México tenemos la capacidad para revisar los algoritmos y las cerraduras digitales con el fin de verificar su funcionamiento real”, comparte el experto. “Esa inteligencia vive aquí, la poseemos en nuestras instituciones. Lo crucial radica en entregarles las herramientas necesarias a los investigadores para que apliquen su conocimiento”.



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