Inteligencia artificial y lenguas indígenas. Pujx
La discusión está servida. De un lado del espectro, se encuentran las voces que, entusiasmadas, claman a favor de la inclusión de las lenguas indígenas dentro del universo de la inteligencia artificial; particularmente de los llamados Modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM, Large Language Model); un ejemplo muy conocido de este tipo de modelos es Chat GPT; en el otro extremo, las voces alertan sobre los peligros de esta inclusión en una tecnología que está acelerando la afectación a las reservas naturales que mayormente se encuentran dentro de los territorios de los pueblos indígenas, la privatización de los conocimientos colectivos y el dominio cada vez mayor de unas cuantas gigantescas empresas tecnológicas. Me parece muy importante que se dé esta discusión, sobre todo en el marco de una acelerada pérdida de la diversidad lingüística del mundo.
Como sabemos, el análisis de las herramientas tecnológicas no puede prescindir de analizar también el proceso de producción de la herramienta, sus creadores, las fuerzas que la controlan y los objetivos a los que sirven. No se trata de analizar solo las características técnicas de la inteligencia artificial y las posibilidades que ofrece, es imprescindible tomar como punto de partida el sistema económico dentro del cual se ha desarrollado y al cual responde. ¿Cómo sería la inteligencia artificial en un mundo no capitalista? En un mundo no capitalista en el que las tecnologías digitales fueran bienes colectivos de acceso libre y justo, tal vez ni siquiera estaríamos discutiendo si es deseable que las lenguas indígenas fueran incluidas en la inteligencia artificial, la respuesta obvia sería que sí, que todas las lenguas del mundo y sus hablantes tienen el mismo derecho a ser utilizadas en todos los espacios posibles. En este caso hipotético, la inteligencia artificial sería también distinta en cuanto a su diseño porque el capitalismo sin duda ha influido hasta en su aspecto más técnico.
Cuando discutimos sobre la inclusión de las lenguas indígenas en la inteligencia artificial, en realidad no estamos debatiendo sólo eso, estamos analizando si las lenguas indígenas deben vehicular el capitalismo para poder garantizar su vitalidad. Hace tiempo, choqué con un anuncio en una parada de autobús, se trataba de publicidad de Coca-Cola en lengua catalana, un idioma que sigue luchando para evitar la pérdida de hablantes. Años antes, la misma empresa creó un video publicitario para las fiestas decembrinas en el que, al final, se podía ver un árbol de Navidad acompañado de una frase en lengua mixe. Todo esto, me hizo pensar en las implicaciones de plantear una revitalización lingüística anticapitalista. ¿La mejor manera de revitalizar una lengua es hacer que sea incluida en la reproducción del capitalismo? ¿El horizonte de esta lucha es que las lenguas históricamente minorizadas sean utilizadas en la publicidad de Coca-Cola o en ChatGPT? Si el colonialismo capitalista ha causado la desaparición de las lenguas no funcionales a ese sistema, ¿la solución es unirse al enemigo?
En el fondo, creo que no estamos discutiendo si las lenguas indígenas deben incluirse en el desarrollo de la inteligencia artificial; en el fondo, el debate se centra en si refuncionalizamos nuestras lenguas para que vehiculen el sistema capitalista. Es importante plantear que eso es lo que verdaderamente está en juego; si no lo decimos de manera clara, puede parecer que quienes dudamos de la inteligencia artificial como una herramienta adecuada en el proceso de revitalización de nuestras lenguas solo somos unos intransigentes luditas antitecnológicos.
Más de la mitad de la población que habla mixe, mi lengua materna, es campesina, no es población asalariada y mantiene muchas prácticas históricamente anticapitalistas. ¿Si acoplamos la lucha por la vitalidad de las lenguas con la lucha anticapitalista nuestra lengua estará condenada a morir? Creo que es posible defender ambas cosas, nuestras prácticas anticapitalistas y nuestras lenguas, ambos elementos están en peligro. Una postura contraria asume que, para darles a nuestras lenguas una posibilidad de futuro, tendremos que acoplarlas a la penetración del capitalismo aunque paradójicamente este sistema ha provocado la pérdida de la diversidad lingüística. Desde este último punto de vista, habría que luchar entonces por la inclusión del mixe en ChatGPT y en la publicidad de Coca-Cola. Por otro lado, ¿cómo hacemos revitalización lingüística anticapitalista sin un purismo paralizante? ¿Hay una justa medianía estratégica? La discusión está servida.



