Junts se vuelca en su ideario conservador para protegerse de las críticas por vetar el decreto
Miriam Nogueras hizo un viaje relámpago de Madrid a Barcelona el miércoles. Estaba invitada a la gala que Pimec, la patronal catalana de la pequeña y mediana empresa, organiza cada año en el Palau Sant Jordi. La cena se celebraba horas después de que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez declarara sentirse “razonablemente optimista” de cara a poder validar en el Congreso, este viernes, los dos decretos de vivienda que había diseñado su Consejo de Ministros. En un momento de visible crispación social, con movilizaciones en la calle, el precio del metro cuadrado ardiendo y la crudeza de los desahucios acaparando foco informativo, Nogueras lanzó un puñado de dudas al aire cuando se le preguntó si Junts votaría a favor del nuevo marco normativo: “No tenemos ningún miedo de quemarnos para continuar defendiendo los intereses de las familias catalanas”.
No concretó qué intereses, ni tampoco dijo de qué familias hablaba, pero el auditorio, 1.300 empresarios, no dio muestras de desaprobar la posibilidad que Junts pudiera tumbar dos decretos paridos para acotar los excesos que sufre el mercado inmobiliario. El voto en contra se concretó y la negativa ha puesto a la formación independentista bajo una lluvia de reproches por la falta de conciencia social. “A quien le puede pasar por la cabeza que la presión nos podría llevar a cambiar de opinión?”, manifiesta una fuente del partido, muy próxima a Miriam Nogueras.
La sede de Junts en Lleida apareció este viernes con una pintada: “Asesinos, decretos ya!”. Para cubrirse de la ofensiva, Junts ha echado cuentas y resuelve que le conviene priorizar su perfil conservador, y aferrarse a las ideas económicas más liberales. “No aceptamos chantajes de los extremos”, manifestó Nogueras en el Congreso. La réplica a los planes del Gobierno con la vivienda pivota sobre la idea que más intervencionismo en el mercado termina propiciando un encogimiento de la oferta y un efecto rebote en los precios.
De manera pública, el presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha llegado a agradecer y felicitar a Junts, también a Vox y al PP, por mantenerse firmes “en la defensa de la competitividad y la productividad”. Lo hizo de manera explícita después del rechazo de los tres partidos a la reducción de la jornada laboral, y lo aplaude cuando, como pasó en Cataluña, Junts critica políticamente el pacto en materia de presupuestos y vivienda alcanzado por el Govern del PSC con los Comuns. Un acuerdo “filocomunista”, en palabras de Sánchez Llibre, que antes fue diputado de CiU.
Junts descuenta las horas para que, el próximo martes, el Tribunal Constitucional valide el despliegue completo de la ley de amnistía y abra la puerta al regreso de Carles Puigdemont. Mientras espera un efecto revitalizador por el retorno del líder, el partido busca marcar perfil propio para rivalizar en Cataluña con el bloque de izquierdas que integran PSC, ERC y Comuns, y para tratar de mantener a su base electoral alejada de los bocados que propina la ultraderecha Aliança Catalana.
La formación heredera de Convergència da por sentado que aquellos que participan en las acampadas por la vivienda, los que promueven las manifestaciones en contra de Junts por rechazar los decretos, y quienes incluso hacen llamadas públicas para ajustar cuentas con los diputados del partido independentista, nunca elegirían una papeleta electoral de JxCat. “No deja de ser una burbuja”, indica un cargo parlamentario de Junts, para desmerecer la presión que ha caído en los últimos días sobre el partido para que ayude a desatrancar una solución normativa en materia de vivienda.
En cambio, el razonamiento es que sí pueden ser votantes potenciales las familias que son poseedoras de más de un inmueble y que sacan una rentabilidad mensual con el cobro de alquileres. “Los pequeños propietarios”, repite Junts, sin especificar cuántas llaves hay que tener en el llavero para saltar de pequeño a grande. No se han atrevido con los fondos, y sí se han atrevido con las familias que soportan un coste de la vida cada vez más alto”, dijo Nogueras este viernes desde el atril del Congreso.
El partido catalán ha enviado un documento de 59 páginas al Gobierno y defiende la conveniencia de que ese texto sea la base para un nuevo decreto. El boceto desgrana medidas de bonificación fiscal, como la deducción en el IRPF por adquisición de la vivienda habitual y por las cantidades depositadas en cuentas de ahorro vivienda, o fijar como prórroga voluntaria, “no impone obligación alguna al arrendador”, el alargamiento de los contratos de arrendamiento de vivienda que finalicen antes del 30 de junio de 2028. También recoge una referencia a los supuestos de ocupación de vivienda, para que los casos de allanamiento de morada dejen de ser enjuiciados con un tribunal popular y dependan de los jueces ordinarios.

