El Congreso de los Diputados de España vota en contra de los dos decretos sobre vivienda propuestos por el gobierno de Pedro Sánchez
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Sin sorpresa, pero con consecuencias que aún están por verse dentro del panorama político español, el Congreso de los Diputados de España votó en contra de los decretos de vivienda aprobados esta semana por el gobierno de coalición de Pedro Sánchez.
Los textos no consiguieron los votos necesarios para su aprobación y promulgación.
Contaron con el respaldo del PSOE y Sumar, la coalición de partidos en el poder. Se esperaba el voto en contra del Partido Popular y de Vox, la derecha y la ultraderecha. A ellos se sumó, entre otros, Junts per Catalunya, partido independentista catalán de tendencia centroderechista.
En concreto, uno de los decretos tuvo 172 votos a favor y 178 en contra, mientras que el segundo tuvo 166 votos a favor y 184 en contra.
Desde la noche del jueves se esperaba este resultado, cuando Junts anunció su postura y pidió al gobierno la redacción de un nuevo texto basado en una propuesta presentada por este grupo parlamentario.
La redacción de estos decretos se hizo esta semana en medio de un fuerte movimiento de protestas que derivó en la instalación de una acampada en la céntrica Puerta del Sol de Madrid el pasado 26 de septiembre.
La chispa que detonó la protesta y ha expuesto la crisis de vivienda que vive el país europeo fue el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años.
Tras ser sacada de su casa, tuvo que ser ingresada en el hospital por problemas de salud, si bien luego se le permitió regresar a ella.
El primer decreto, que fue presentado por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, promueve la “ampliación de la oferta de vivienda asequible”.
Entre las medidas contempladas en la medida legislativa se incluyen limitar la subida del precio de los alquileres, la prohibición de desahucios hasta 2030, regular el alquiler de temporada, la prohibición de la compra especulativa por los llamados “fondos buitre” (sin definir qué son en el texto), así como incentivos para que los propietarios bajen el alquiler.
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El segundo, presentado por el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, contiene un solo artículo: la renovación automática de los contratos de alquiler.
A la vez que se desarrollaba el debate en el Congreso de los Diputados, miles de manifestantes se trasladaron hasta allí para exigir la aprobación de los decretos, convocados por el Sindicato de Inquilinas.
Tras ser derogados los dos decretos, en la bancada de público del hemiciclo, un par de personas empezaron a protestar y gritar “Los fondos buitres gobiernan el Congreso”.
Mientras tanto, son diversas las voces en España que apuntan a que este episodio podría desencadenar que el presidente Sánchez convoque elecciones generales adelantadas, previstas, según el calendario ordinario, para julio o agosto del próximo año.
Pedro Sánchez en el hemiciclo
Este viernes, Sánchez se subió por sorpresa a la tribuna del Congreso e intervino durante el cierre del debate para alentar el voto a favor de los decretos.
“Me gustaría pedirles que se olviden del argumentario y que piensen en la gente de a pie. Les ruego que sean valientes”, dijo a los diputados.
También reconoció que los decretos “no van a resolver el problema de la vivienda, pero ayudarán a mitigarlo”.
En ningún momento se refirió a la opción de adelantar elecciones en caso de que la propuesta no saliera adelante, tal y como ha sucedido.
Junts, que ha ejercido como partido bisagra para que finalmente no se aprueben, se ha quejado de recibir “chantaje ideológico de los extermos”, en palabras de su portavoz, Miriam Nogueras y aseguró que con los textos propuestos no se solucionaría la crisis de vivienda y “los especuladores podrán seguir especulando y no se frenarán los desahucios”.
Desde el PP, han argumentado que, con estas medidas, el Gobierno busca “cargarse” el mercado de la vivienda, poniendo el foco en que el problema es el déficit de casas, una de las múltiples aristas de la situación.
“Han decidido actuar e intentar arreglar en cuatro días lo que llevan destrozando ocho años. El problema es que nos han traído las mismas politicas que nos han llevado hasta este momento”, reprochó Juan Bravo, de la bancada popular.
Similar argumento ha dado Vox, que hadicho que los decretos solo agravan el problema con la retirada “significativa” de oferta.
Las críticas a la medida
La mayoría de las criticas a los textos del gobierno de coalición están tanto en el contenido como en la vía elegida para aprobarlas, es decir, mediante una medida de urgencia, el real decreto y no mediante una ley que requeriría más tiempo.
Por el lado de los convocantes de las protestas y la acampada en la Puerta del Sol, el Sindicato de Inquilinas, aunque argumentaban que es un “avance en el derecho a la vida”, también sostienen que es una “medida de mínimos”.
“Estamos ante un Parlamento puramente rentista que defiende la especulación por encima de la vida”, dijo la portavoz del sindicato, Alicia del Rio, durante la protesta en los alrededores del Congreso.
Del otro lado, la Asociación de Propietarios de Viviendas en Alquiler (Asval) hizo una de las críticas más contundentes. Desde la asociación dijeron que los decretos vulneran la seguridad jurídica, el derecho de propiedad, la libertad de empresa y el principio de irretroactividad de las normas restrictivas de derechos.
Por su lado, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, fue el primero en advertir esta semana que los decretos sobre vivienda aprobados por el Gobierno de coalición pueden tener efectos negativos sobre un mercado ya tensionado.
Una crisis con muchas aristas
El problema de la vivienda en España es multifactorial y afecta a muchas capas de la sociedad.
Por un lado, a pesar de haber viviendas vacías en España, no están en los centros urbanos donde más se necesita, como Madrid o Barcelona. Se estima que faltan alrededor de 750.00 viviendas.
Entre los problemas en la construcción está la falta de suelo en las grandes capitales, el aumento de los costes de los materiales para ello y los precios finales, que no dejan viviendas asequibles.
Y justo este es uno de los grandes problemas, que el precio de las viviendas sigue en alza y es inaccesible para la gente. En el cuarto trimestre de 2025, fue casi un 13% más alto que en el mismo periodo de 2024, según el Índice de Precios de Vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE). La subida afectó tanto a la vivienda nueva como de segunda mano.
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El precio de los alquileres también sube sin parar. Según el último Índice de Precios de Vivienda en Alquiler del INE, los alquileres subieron un 3,5% en 2024.
También hay escasez de oferta de vivienda pública. En España del 2% de la vivienda es de este tipo, muy por debajo de la media europea, que es del 7%.
A esto se añade que por el lado de los alquileres la oferta para estancias de largo plazo se ha ido reduciendo debido a la presión turística y el alquiler vacacional.
Se suma al problema los llamados “fondos buitre”, inversores cuya estrategia es adquirir edificios completos para mantenerlos en alquiler a precios normalmente más altos.

