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De la Fuente no tiene miedo de cambiar medio equipo


La experiencia le gana a la revolución. En marzo de 2023, en su segundo partido oficial al frente de la absoluta, Luis de la Fuente diseñó un equipo con ocho cambios respecto al que había vencido a Noruega en la primera jornada de la clasificación para la Eurocopa para medirse a Escocia en Glasgow. El plan del seleccionador resultó una calamidad que todavía recuerda más de uno en la federación. “Aquella en Glasgow sí que fue una crisis”, explicaba uno de los futbolistas de la Roja después de que España empatara ante Cabo Verde en el debut en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

Hoy la experiencia, esencialmente el conocimiento de sus muchachos, le permite a De la Fuente cambiar sin cambiar. Después de conquistar Wembley el pasado sábado en la remontada frente a Inglaterra (2-3), el seleccionador ideó un equipo con cinco cambios para medirse a Croacia. España no se resintió. En el once seguía Lamine.

“El primer tiempo podría haber terminado cuatro o cinco a uno y el segundo más de lo mismo. Teníamos enfrente una selección que defiende bien, que van con poderío al balón aéreo y hay que ponerse las pilas en todas las situaciones. Pero luego volvimos con balón, la circulación y el control del juego”, reveló De la Fuente. Contaban los rivales de Messi que la mejor fórmula para frenarlo era no hacerlo enfadar: la dureza no lo intimidaba, lo espoleaba. Algo similar pareció ocurrir en el Sánchez Pizjuán con Lamine. El reloj marcaba 30 segundos cuando el canterano del Barcelona retrocedió hasta el centro del campo para entrar en contacto con el balón. Lejos del área y en el amanecer del partido, lo fueron a buscar. En la siguiente pelota que tocó, Lamine firmó el 1-0. Había pasado un poco más de un minuto y el 19 de la Roja ya había mostrado algo de su potencial. Pero quedaba más.

Importante, pero no determinante en el Mundial, Lamine ha comenzado la temporada dispuesto a tomar el poder en la Roja. Hace tiempo que ya lo tiene en el Barcelona. En Wembley tampoco tardó mucho en asustar al equipo de Thomas Tuchel. En Londres, España marcó en el segundo 104 y en Sevilla en el 70, siempre con Lamine como protagonista. Pero su hoja de servicios no solo sumaba goles y regates. Tras el empate de Croacia, cuando las dudas invadieron Nervión, Yamal se inventó un centro al corazón del área para que Pubill marcara el 2-1. Lo hizo con la derecha.

Croacia intentaba ser dura con el 19, aunque le reconocía su talento. El experimentado Perisic no quiso esperar para tener su souvenir: nada más terminar el primer tiempo, el capitán de la selección croata fue a buscar a Lamine Yamal para pedirle la camiseta. Al intercambio se sumó Gvardiol. Pero el defensa del Manchester City solo quería saludarlo.

Lamine conquista vestuarios propios y ajenos. Y no se conforma. Ni siquiera cuando De la Fuente planta más cambios en el equipo. Con Pedri y Merino en el césped, la Roja seguía con la mirilla en el extremo. En el primer hueco que encontró para jugar en vertical, Pedri mandó a correr a Lamine: 3-1.

“He pensado en los entrenos, en lo que hace él y me ha entrado”, explicó Yamal sobre su apuesta a tirar al primer palo de Livakovic. Fue el segundo doblete del 19 con la camiseta de la absoluta —el anterior había sido en la semifinal de la Nations 2025 ante Francia— y nuevo festejo. Se sentó encima del balón. “¿Otra muesca para el Balón de Oro?”, preguntaron. “Otra más”, concluyó.

De la Fuente entendió que ya era hora de que descansara. Nervión se puso de pie para aplaudir cuando Víctor Muñoz lo reemplazó. “Lamine tiene muchas ganas de seguir creciendo y demostrar al mundo el tipo de futbolista que es, es tan humilde que eso le hace ser más grande, hemos disfrutado de su magia al servicio del equipo, en el futuro será mucho más reconocido por lo que hace y por el juego colectivo”, dijo De la Fuente. “Nos da mucha ilusión poder traer la copa aquí y enseñársela a la afición; poder ganar y traerla a casa. pues es genial”, añadió Lamine.

También hubo reconocimiento para Modric, pero la gran ovación de la noche fue para Rodri, y fue doble: la primera, cuando presentó la copa del mundo en Sevilla antes del partido; la segunda, cuando saltó al campo en lugar de Zubimendi. Tira de plantilla De la Fuente, y lo hace ya sin complejos. No es para menos: tiene a los campeones de Europa y del Mundo y a un chico que amenaza con tocar el techo del fútbol. Si es que ya no lo toca.


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