La banca tecnológica busca su espacio en el motor industrial del norte de México
La transformación del sistema financiero mexicano ya no es una competencia entre bancos tradicionales y empresas de tecnología. La frontera entre ambos modelos comienza a diluirse, en ese proceso, surgen instituciones que buscan combinar infraestructura financiera regulada, inteligencia artificial, capital y una relación más cercana con las empresas. Kapital Grupo Financiero es uno de los ejemplos más visibles de esa transición.
La institución cerró el primer semestre de 2026 con más de 93.000 millones de pesos en activos, una cartera de crédito de 30.000 millones y una captación cercana a los 62.000 millones de pesos. Estas cifras muestran una escala que comienza a alejarla de la imagen convencional de una fintech y la coloca frente a un reto mayor: demostrar que el crecimiento tecnológico puede convivir con disciplina financiera, gestión de riesgos y relaciones de largo plazo con sus clientes.
Esa estrategia tiene una expresión física. A finales de agosto, Kapital inauguró en San Pedro Garza García, Nuevo León, su primera Kapital House en México. El concepto, probado previamente en Colombia, busca crear un espacio donde empresarios puedan trabajar, reunirse, generar contactos y acceder a soluciones financieras. Desde su apertura en Bogotá, en diciembre de 2022, más de 10.000 personas y empresas han utilizado ese espacio, de acuerdo con la institución.
La elección de Monterrey responde a la alta concentración del sector industrial y empresarial en la región, con numerosas empresas vinculadas a cadenas internacionales de proveeduría. Kapital busca insertarse en este entorno mediante una infraestructura financiera integral que incluye financiamiento, pagos, tesorería, administración de liquidez, inversiones, operaciones de divisas con liquidación las 24 horas, derivados, fideicomisos y herramientas para el comercio internacional.
Para el grupo financiero, la digitalización no necesariamente elimina la necesidad de contacto personal. Mientras buena parte de la innovación financiera de los últimos años se construyó alrededor de la eliminación de sucursales y procesos presenciales, Kapital propone que tecnología y cercanía pueden coexistir. La plataforma procesa información y agiliza operaciones, mientras los espacios físicos buscan fortalecer la relación con empresarios que enfrentan decisiones financieras cada vez más complejas.
A esta expansión se suma un nuevo respaldo de capital. En septiembre, Kapital anunció un financiamiento por 125 millones de dólares encabezado por Tru Arrow Partners y Fasanara Capital, con participación de otros inversionistas.
De acuerdo con René Saúl, cofundador y CEO de Kapital: “Los recursos serán destinados a fortalecer su plataforma propia de inteligencia artificial, ampliar sus capacidades de análisis de datos y acelerar su crecimiento en México, Estados Unidos y otros mercados”.
Kapital atiende actualmente a más de 350.000 clientes y mantiene operaciones en México, Colombia, España y Estados Unidos. Su evolución refleja un fenómeno más amplio: las empresas financieras nacidas alrededor de la tecnología buscan ahora construir escala, regulación, fondeo y presencia internacional, mientras los actores tradicionales aceleran su transformación digital. Kapital equipa empresas para crecer.
El caso de Kapital permite observar hacia dónde puede dirigirse una parte del mercado financiero empresarial: instituciones capaces de combinar datos e inteligencia artificial con productos tradicionales, capital suficiente para crecer y una relación más directa con sus clientes. En esa convergencia entre tecnología y banca se jugará una parte relevante de la próxima etapa de transformación financiera en México.



