La reflexión de Kristin Scott Thomas sobre haber perdido dos padres de niña: “Interpreto a muchas mujeres de luto”
Cuando la actriz Kristin Scott Thomas (Redruth, Reino Unido, 66 años) tenía cinco años, su padre, que era piloto de la Marina Real británica, murió en acto de servicio. Y si esta desgracia no había sido suficiente para su corta edad, a los 11 años vivió la pérdida de su segundo padre, otro piloto del mismo cuerpo militar con quien su madre se casó y que falleció en las mismas circunstancias. La intérprete, conocida por papeles como Cuatro bodas y un funeral (1994) y El paciente inglés (1996), es actualmente parte de la serie coral de Apple TV Slow Horses, donde trabaja junto a Gary Oldman y Jack Lowden, entre otros. En ella, Scott Thomas interpreta a Diana Taverner, una alta funcionaria del servicio de inteligencia británico, una mujer dura, como tantas otras a las que ha dado vida durante sus décadas de carrera, o quizás más: “Estoy en mi fase de mujer malvada”, ha confesado en una entrevista con The Telegraph, poco antes del estreno de la sexta temporada del show.
En la conversación con el diario británico, la actriz ha reflexionado sobre cómo las muertes que marcaron su infancia la hicieron especialmente apetecible para ciertos papeles dolosos, como el de la secretamente enamorada Fiona de Cuatro bodas y un funeral, que le valió un premio BAFTA. Scott Thomas, consciente de que la industria conoce su capacidad para el drama contenido, ha explicado cómo su trágico pasado ha influido de algún modo en la percepción que se tiene de ella: “Los productores necesitan ganar suficiente dinero para producir el siguiente programa, así que buscan actores que sepan que van a hacer bien ciertas cosas. Yo interpreto a muchas mujeres de luto”, ha explicado a The Telegraph, añadiendo: “Acabas cargando con todo este peso”.
Sobre ese halo casi biográfico que aporta a sus personajes más profundos, la actriz se ha mostrado pragmática: “Toda esta experiencia vital que he acumulado a lo largo de los años, todo este enriquecimiento, me resulta muy útil. Con la edad, una sabe que al asumir un rol, tiene algo que aportar”. Y ha recordado cómo esta experiencia, la pérdida de dos figuras paternas, le ha llevado incluso a dirigir y coescribir la película La boda de mi madre (2023), en la que contó con las actrices Scarlett Johansson, Sienna Miller y Emily Beecham para dar vida a tres hermanas que regresan a su casa para la tercera boda de su madre, quien ha enviudado dos veces. “Tengo bastante experiencia en el tema del duelo”, ha argumentado en este punto.
Más allá del plano profesional, la doble pérdida de Scott Thomas cuando era una niña removió de nuevo sus cimientos emocionales cuando su madre murió en 2022. Que sus padres hubieran muerto en circunstancias tan trágicas creyó que le serviría de escudo para encarar la muerte natural de su progenitora, pero se equivocaba: “Es imposible anticiparlo porque solo ocurre una vez, y uno no está preparado en absoluto”, se ha sincerado en la entrevista, en la que ha contado además que sigue sintiendo a su madre “con muchísima fuerza”. “Creo que hay dos momentos en la vida en los que realmente aprendes a conocer a tu madre. Uno es cuando tienes tu primer hijo, y el segundo es cuando tu madre muere. Y entre medias, reina un caos exasperante”, ha confesado.
Scott Thomas, nominada al Oscar por su papel dramático en El paciente inglés, estuvo casada hasta 2005 con el obstetra francés François Olivennes, con quien tuvo tres hijos. Tras una breve relación con el actor Tobias Menzies y cinco años con el financiero francés Arpad Busson, en 2019 conoció a John Micklethwait, exeditor de The Economist y actual redactor jefe de Bloomberg News, con quien se casó hace dos años en una boda estrictamente privada. “Creo que antes era perfectamente feliz, pero no tan feliz”, ha explicado sobre su matrimonio. “Mi marido no es la cura para nada [de lo que he pasado], pero es un hombre con el que puedo hablar de cualquier cosa; alguien inspirador e inteligente. Mi cómplice”, añade.
Durante la entrevista, ha expresado también su opinión sobre la presión del físico de las intépretes más mayores. Ha mencionado a las actrices Imelda Staunton y Maggie Smith para argumentar que no cree que operarse sea algo obligatorio y ha asegurado que tiene “sentimientos encontrados” al respecto: “Creo que el lifting facial se ha convertido en una especie de símbolo de estatus”, ha expresado. “Una mujer más joven me dijo una vez en Nueva York que, si me operara, nunca volvería a tener el mismo aspecto. Simplemente pareces cara”, ha recordado a la vez que asegura que solo se ha sometido a procedimientos no invasivos: “Láseres, ese tipo de cosas. Nada que requiera tiempo de recuperación”.
En el año 2019, Scott Thomas protagonizó la cinta ¡Que suene la música!, inspirada en un exitoso coro de mujeres de militares. En 2020, durante una entrevista celebrada en un hotel de Londres poco antes del confinamiento, la actriz, que se crió en instalaciones militares y que es hermanastra de dos exsoldados que sirvieron en Afganistán e Irak, habló de los valores “del deber y el compromiso, que no son exclusivos del Ejército”. “Aunque no apruebe la guerra, admiro la integridad de la gente que ha estado en combate, que arriesga sus vidas para el beneficio de otros”.


