El PP admite el “error” del vaciado del bote de gas pimienta en los baños del Congreso: “No quería que hubiera una desgracia”
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha admitido este viernes que fue un “error” manipular el bote de gas pimienta que la diputada Ana Vázquez mostró en la Cámara baja durante la sesión de control de esta semana. Muñoz ha indicado que se podría haber evitado el suceso posterior, en referencia al vaciado del espray en los baños por parte de un trabajador del partido: “Lo que se pretendía era denunciar una situación que el Gobierno está negando. Es evidente que el suceso posterior, pues no nos ha gustado a nadie, es evidente que se podría haber evitado”.
La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, obligó el miércoles a la diputada a abandonar el hemiciclo para entregar el bote de gas pimienta a la Policía, recordando que está catalogado como arma y no se puede llevar al Pleno. Muñoz ha explicado en una entrevista en Antena 3 que Ana Vázquez afirmó que “el bote estaba vacío” y que, “como se iba a manipular, porque os lo iba a enseñar a los medios y lo que no quería era que hubiera una desgracia, se lo dio a un asesor de nuestro grupo parlamentario que fue al baño, lo limpió, efectivamente, expulsó algo de gas que quedaba y ocurrió lo que ocurrió. Mal. Es evidente”, ha reconocido la portavoz popular.
La portavoz parlamentaria ha defendido que el objetivo de Vázquez era “poner de relieve en la casa de los representantes de la soberanía nacional qué está ocurriendo en Ceuta [.] muchas mujeres españolas en Ceuta tienen que llevar gas pimienta en sus bolsos y los niños y niñas que van a los colegios van con esos mismos botes de pimienta”, ha explicado antes de admitir que el “suceso posterior” —la intoxicación de personas por el gas pimienta— “no ha gustado a nadie” y “se podría haber evitado”.
El incidente comenzó cuando la diputada popular mostró el aerosol cuando formulaba una pregunta al ministro del Interior: “Esto es el símbolo de la falta de libertades que sufren las mujeres ceutíes. Este es el material escolar básico, señor Marlaska, un espray de gas pimienta; señor Marlaska, ¿es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes?”, expresó.
La presidenta de la Cámara hizo entonces un inciso y llamó al orden a la diputada por exhibir el bote: “Esto no puede plantearse en la casa de la soberanía del pueblo y en la casa de la democracia”, indicó Armengol, que pidió a Vázquez que abandonara el hemiciclo y depositara el bote fuera de la sala por considerarse un arma. “Lo que no dejaríamos hacer a nadie en esta casa no lo puede hacer un diputado que tiene que representarles”, indicó Armengol.
El gas, muy irritante, se acabó dispersando por parte de las instalaciones del Congreso, lo que llevó a la Policía a acordonar varias zonas en dos edificios que albergan despachos de los grupos políticos, cafetería y salas de trabajo. Finalmente, un trabajador del PP admitió haber sido él quien había manipulado el bote. Aseguró que la diputada “lo traía vaciado”, pero que le había pedido que lo lavara “por si tenía restos por fuera”. Según explicó el trabajador, mientras lo limpiaba, lo accionó “sin querer”.
El suceso derivó en que 12 personas tuvieran que recibir atención de los servicios médicos de la Cámara. Una trabajadora presentó una denuncia ante la Policía y una empleada de la cafetería ha sido dada de baja por orden de su mutua al presentar síntomas de intoxicación.

