La Fiscalía llama a declarar al exsecretario de Economía de Rubén Rocha, Ricardo Velarde, por la desaparición de Carlos Emilio hace un año
Carlos Emilio Galván Valenzuela desapareció a sus 21 años en el puerto de Mazatlán, Sinaloa, el 5 de octubre del año pasado. El último lugar público donde se le vio fue en el bar Terraza Valentinos, que forma parte de un conglomerado de establecimientos en los que tiene participación accionaria Ricardo Velarde Cárdenas, Pity, a la sazón el secretario de Economía del Gobierno de Rubén Rocha. Tras una larga lucha de la madre de Carlos Emilio, Brenda Valenzuela, sus asesores jurídicos consiguieron que la Fiscalía General de la República (FGR) atrajera el caso y llamase a declarar como testigo al Pity Velarde, que acudió el martes a las instalaciones de la dependencia, han confirmado a EL PAÍS fuentes con conocimiento del caso. También fue llamado a declarar Isacc Aguayo Roacho, vicefiscal de la Fiscalía del Estado de Sinaloa.
El caso de Carlos Emilio fue atraído en diciembre de 2025 por la Fiscalía Especial en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la FGR, a raíz de las irregularidades en las pesquisas de la Fiscalía sinaloense, bajo sospecha de presunta vinculación con Los Chapitos. Por dichas irregularidades en el expediente ha sido citado el vicefiscal Aguayo Roacho, apuntan fuentes cercanas al caso, que agregan que las indagatorias, a un año de la desaparición del joven, apuntan precisamente a la implicación de esa facción del Cartel de Sinaloa en el crimen. Una línea de investigación, detallan, examina si Los Chapitos están ligados financieramente a los negocios de Velarde y si utilizan sus bares y restaurantes como puntos de venta de droga y secuestro.
El exfuncionario negó durante su comparecencia del martes tener relación alguna con los sujetos que desaparecieron a Carlos Emilio, de acuerdo con fuentes consultadas. EL PAÍS intentó comunicarse por mensajes de teléfono con el excolaborador de Rocha para conocer su versión al respecto, pero no atendió la solicitud.
A principios de septiembre, se dio a conocer que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la agencia mexicana contra el blanqueo de capitales, ordenó el bloqueo de las cuentas bancarias del exfuncionario. El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, confirmó que la UIF había presentado una denuncia contra Velarde, a raíz de una investigación sobre empresas del exsecretario sinaloense. Se trata de un expediente aparte del de la desaparición de Carlos Emilio.
El caso del Pity vuelve a poner el foco sobre la defenestrada Administración de Rubén Rocha, señalada por Estados Unidos de tener vínculos con el Cartel de Sinaloa, específicamente con Los Chapitos. La acusación de Washington, lanzada en marzo de este año, argumenta que, presuntamente, existieron compromisos de parte de Rocha y un puñado de colaboradores con grupos criminales que se tradujeron en decisiones institucionales que permitieron a Los Chapitos operar a sus anchas en el Estado.
Rocha removió a Velarde de la Secretaría de Economía poco después de la desaparición de Carlos Emilio, un joven de Durango que vacacionaba con su familia en el puerto de Mazatlán. Estaba una noche en Terraza Valentinos con dos de sus primas, que lo vieron irse al baño, de donde no regresó. Información recopilada por la familia de Carlos Emilio y sus asesores jurídicos indica que, de acuerdo con cámaras de vigilancia del sitio, el joven salió del baño y abandonó el lugar acompañado de dos sujetos, presuntos miembros de Los Chapitos, con quienes subió a un auto. No se ha vuelto a saber del paradero del joven.
El suyo no era el primer caso de desaparición en los establecimientos del Pity Velarde. El 4 de agosto de 2025, Danna Fernanda, de 22 años, Gonzalo Ismael, de 23, y Rodolfo, de 24, todos originarios de Culiacán, desaparecieron después de un altercado en el bar Cotorritos. Los jóvenes fueron confrontados por negarse a comprar vapeadores que vendían al interior del local. Los tres fueron liberados en días posteriores, pero con amenazas contra ellos y sus familias.
Terraza Valentinos y Cotorritos pertenecen al Grupo Eleva, un consorcio de más de 15 restaurantes, bares y antros con presencia en Mazatlán, Tijuana, Guadalajara, entre otras ciudades. Velarde ocupó el cargo de director comercial del consorcio desde su fundación en 2007 hasta al menos 2018, según su último currículum público.
Durante su comparecencia del martes en la FEMDO, según las fuentes consultadas, el exfuncionario de Rocha dijo que él únicamente es socio del grupo comercial, que no participaba en la administración de los establecimientos, y que no conoce a las personas que se llevaron a Carlos Emilio. También destacó ante los asesores legales de la familia que ha mostrado disposición a colaborar, al aportar a las autoridades los videos del lugar de la desaparición.


