Marlaska anuncia refuerzos en la frontera de Ceuta y Melilla ante la amenaza de otra entrada durante las elecciones de Marruecos
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha expuesto este lunes su “preocupación” ante una nueva amenaza de entrada masiva de inmigrantes este miércoles 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones en Marruecos. El ministro, en una rueda de prensa en la Delegación del Gobierno de Ceuta, ha insistido en que la colaboración con Rabat es constante y se está produciendo un intercambio de información de inteligencia ante nuevos avisos en redes sociales. Además, se ha reforzado la frontera de Ceuta y Melilla. Marlaska ha dado datos sobre los menores identificados, que ya son unos 2.400, y ha señalado que los trámites con ellos se han retrasado porque el Gobierno ceutí no había designado al representante legal.
“Vivimos momentos de preocupación a consecuencia de las alertas que se están escuchando y recibiendo en redes sociales”, ha reflejado Marlaska, tras una reunión con el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano. El responsable de la cartera de seguridad ha expuesto que los servicios de inteligencia y de información españoles están realizando un “rastreo de fuentes abiertas” y están en constante “cooperación” con la inteligencia marroquí “con el fin de evaluar y valorar esas alertas”. Existía una para este domingo 20 de septiembre que finalmente no concluyó con ninguna entrada significativa y ahora la mirada está puesta en el miércoles 23, de acuerdo con las palabras del ministro, porque se celebran los comicios en el país vecino y está previsto que la seguridad esté concentrada en ese evento.
Por ello, se ha reforzado “con carácter preventivo” la frontera tanto en Ceuta como en Melilla con tres pelotones de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía, ha detallado.
Durante la mañana, el ministro ha estado visitando el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) para supervisar los triajes y ha contado que ya se están realizando unos 105 triajes diarios. En total, el proceso necesario para comenzar con las devoluciones se ha hecho ya con 2.500 personas mayores de edad y unos 1.700 menores, que se unen a otros 700 menores antes del 30 de julio. Según el ministro, el hecho de que en estos 50 días no se hubiera podido iniciar la identificación de los niños se debe a que la ciudad autónoma no había elegido al representante legal que tiene que estar presente durante todo el procedimiento. “A partir de mañana, los triajes [de menores] se van a elevar a 50 al día”, ha señalado.
En relación con los campamentos que todavía el Gobierno tenga que desplegar para alojar a los inmigrantes que quedan en zonas como la Playa del Trampolín, Marlaska no ha concretado nada más allá de que se está trabajando en ello. Según sus cálculos, son aproximadamente 3.500 personas las que se encuentran en la ciudad autónoma, sin estar en los recursos de acogida, una cifra que choca con las que maneja el gobierno ceutí de Juan Jesús Vivas, que esta mañana ha recriminado en una rueda de prensa junto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que el Ejecutivo no dé una cifra oficial del recuento de personas extranjeras que permanecen en las calles.
Marlaska ha reseñado que las cifras bailarán y no serán certeras hasta que no finalicen las labores de triaje. Ha apelado a la “cooperación imprescindible y necesaria” de Vivas en lo referente a los menores y ha dicho que para su hipotética devolución habrá que decidir “expediente a expediente, una vez se concluyan”.
Ha insistido en la total cooperación marroquí y ha restado importancia a la posibilidad de que el país alauí haya construido una puerta en su lado de la frontera estos días subrayando que la puerta está “abierta” en el vallado, “lo cual facilita extraordinariamente los retornos”. No ha dado cifras concretas de cuántas personas han sido devueltas al país fronterizo tras el rechazo del asilo, pero ha insistido en que la coordinación es “objetiva” y se manifiesta en “gestos” como que hayan podido regresar todos los voluntarios y las personas con resoluciones judiciales de expulsión tras haber delinquido. En total, 1.600 personas se han ido de forma voluntaria y más de 168 han sido detenidas, ingresadas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) y devueltas a Marruecos. “De esta forma también se transmite el mensaje: ‘Aquí no se queda y no tiene derecho a quedarse quien no es acreedor de la protección internacional’”, ha apuntado.
Sobre esto, el ministro insiste en que solo se concede el 1% del asilo a quienes lo solicitan de nacionalidad marroquí, por lo que ha vaticinado que la mayor parte de las personas que están en los centros de acogida o en asentamientos tendrán que salir de España.
El responsable de Interior, en su cuarta visita a la ciudad autónoma, ha salido de la Delegación del Gobierno entre un fortísimo despliegue de seguridad, mientras varias decenas de personas abucheaban en el exterior. El viaje no ha incluido esta vez un encuentro con el dirigente local del PP porque, según fuentes de Interior, este rechazó el encuentro por “motivos de agenda”, informa Óscar López-Fonseca.


