“No hace falta un diseñador, yo lo resuelvo con IA”: por qué las pymes apuestan por diseños genéricos de ChatGPT
Hace alrededor de dos años, García quiso cambiar la imagen de su local. Una cotización externa rondaba los 25,000 pesos, mientras que su sobrino realizó el trabajo por 2,000. Para un comercio local, dice, pagar la cifra completa no siempre es viable, dice.
Hoy, de vez en cuando todavía recurre a él, pero no para crear contenido para redes sociales, sino para diseñar menús, carteles o banners que imprime y coloca afuera del negocio. En estos casos necesita que los materiales tengan medidas específicas y la calidad suficiente para impresión. Incluso intentó hacer uno de los carteles por su cuenta, pero la imagen se pixeló, por lo que prefiere dejar este tipo de trabajos en manos de un profesional.
“Creo que para lo que mi local necesita día a día no hace falta un diseñador. Yo lo puedo resolver con IA, queda rápido y no desembolso en ello”, agrega García.
El ahorro no siempre está en el dinero
Eduardo Garrido tiene tres negocios: una birriería, una barbería y un taller de hojalatería y pintura. Aunque cuenta con conocimientos de diseño gráfico, dice que no tiene tiempo para sentarse a desarrollar la identidad visual de cada uno.
Por eso decidió utilizar inteligencia artificial para crear logotipos, lonas y publicaciones para redes sociales. Menciona que Gemini y ChatGPT son las que más utiliza porque son las que le ofrecen los resultados que más le gustan.
“No decidí contratar a un diseñador gráfico, pese a que tengo amigos que se dedican a ello, porque me parece un gasto innecesario para las necesidades y tamaño de mis negocios”, explica.
Garrido no calcula cuánto dinero se ahorra al utilizar IA porque nunca ha pagado a un diseñador para realizar estos trabajos. Lo que sí identifica es un ahorro de tiempo y de gestión, pues evita el proceso de explicar lo que quiere, revisar propuestas y esperar correcciones.
“Lo que sé que ahorro es el ir y venir con un diseñador diciéndole qué me gusta y qué no y esperando correcciones. Con la IA es rápido y no necesito más”, señala en entrevista.
Garrido agrega que si sus negocios crecieran y necesitaran diseños más especializados, consideraría contratar a un diseñador. Por ahora, cree que las herramientas de IA cubren las necesidades de establecimientos de su tamaño.
El caso de Sol Pérez es distinto, ella es diseñadora de formación y se dedica a la venta de productos de belleza de Jafra. Para ampliar su alcance, también comercializa sus productos por internet y utiliza ChatGPT como parte de la creación de contenido visual.
En su caso, el ahorro no está en evitar el sueldo de un diseñador, porque ella misma cuenta con esa formación. La inteligencia artificial le permite reducir el tiempo que dedica a cada pieza, utiliza la herramienta para intervenir fondos y la iluminación de sus fotografías y después realiza algunos retoques en Photoshop.
