4 muertes en 7 meses: la indignación por los crímenes contra mujeres en la Universidad de Morelos, en la que estudiaba la joven española asesinada
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“Estudiar no debería ser sentencia de muerte”, gritaban las estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), en México, donde los asesinatos de 4 mujeres en 7 meses han causado una gran conmoción e indignación.
El último de ellos, el que desencadenó las protestas de esta semana, ocurrió el sábado en el municipio de Cuautla. La víctima fue Claudia Tacoronte, una estudiante española de 21 años que cursaba Educación Infantil y llevaba un mes en México en un programa de intercambio.
Tacoronte había viajado desde Cuernavaca, la capital, a este municipio, para asistir a un festival de plantas ancestrales, uno de los temas, han dicho sus compañeras, que más le interesaban de México.
Se dirigía en la noche del sábado a la Casa de la Cultura, en la que se estaba quedando, cuando, poco antes de entrar, un hombre con una mochila la atacó con un arma blanca y luego escapó, según se ve en los videos de las cámaras de seguridad.
Las autoridades investigan el caso como un feminicidio, aunque los fiscales apuntan a un robo.
La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el homicidio, dijo que las dependencias están colaborando para esclarecer el caso y confirmó comunicaciones diplomáticas para dar seguimiento y acompañar a la familia.
La Secretaría de Seguridad añadió: “Vamos a detener a los responsables y llevarlos ante la justicia. La muerte de Claudia Tacoronte no quedará impune”.
Pero la indignación de las estudiantes no es solo fruto de la serie de asesinatos de jóvenes de la UAEM. Es también por los 21 feminicidios registrados en los primeros siete meses de 2026 en el estado; los 380 en todo México y las 870 mujeres víctimas de homicidio doloso en el mismo periodo.
Las estudiantes acusan a las autoridades de inacción: “Que retiemble el Estado feminicida”, clamaban.
Una de las amigas de Tacoronte, según informa el diario El País, le había aconsejado: “Si estás en una situación de peligro, ¡nada más corre!”.
No está claro si corrió o no. Una vecina le dijo al mismo diario que escuchó gritos de “ayuda”.
Tras ser atacada, Tacoronte corrió hacia el interior de la Casa de la Cultura, lugar donde finalmente colapsó y falleció.
La joven española, una aficionada al senderismo que llevaba un mes feliz en México, se ha convertido en un nuevo símbolo de la violencia machista en el país.
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Ola de violencia contra mujeres
En abril de 2025, Aylín Rodríguez, estudiante de quinto semestre de Psicología, fue hallada sin vida en Jiutepec, tras salir de casa rumbo a la universidad. Hubo un detenido por este caso.
En febrero de este año desapareció Kimberly Ramos. El cuerpo de la estudiante de 18 años del campus de Chamilpa fue hallado días después. Su novio fue arrestado.
El 2 de marzo, Karol Toledo, de 18 años y estudiante de Enfermería y Derecho en Mazatepec, desapareció y luego su cuerpo apareció en una carretera.
Michelle Fuentes, de 15 años, era alumna del bachillerato de la UAEM e hija de una profesora de la institución; desapareció el 24 de mayo en Yautepec; fue hallada sin vida nueve días después en el municipio Tepoztlán.
Sumando el caso de Aylín en 2025, son cinco las estudiantes asesinadas en poco más de un año. Si eso no una tendencia, los datos generales sí revelan una emergencia: Morelos es el sexto estado con más feminicidios de México y tiene la segunda tasa más alta del país de homicidios de mujeres.
De los 463 feminicidios registrados en dos décadas en Morelos, 124 terminaron en sentencia: un 73% de impunidad, según las cifras oficiales.
Cuautla, donde murió Claudia Tacoronte, es uno de los ocho municipios con Alerta de Violencia de Género vigente desde 2015.
Los colectivos locales de mujeres insisten en que estos casos “no debe considerarse aislados” y dicen que el Plan Cuautla, un operativo de seguridad desplegado en el municipio, ha fracasado.
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En medio del debate nacional
Las autoridades federales, al mando del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, lanzaron en julio un despliegue de fiscalías, policías y militares para resolver la emergencia en Morelos: llevaron 1.700 oficiales e invirtieron casi US$30 millones.
Aun así, siguen ocurriendo homicidios como el de Claudia Tacoronte que cuestionan la eficacia de las medidas del gobierno federal.
Esta semana, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó su segundo informe de gestión, cuando está por cumplir dos años en el cargo: señaló que los delitos de alto impacto bajaron un 54% respecto a 2018 y que, desde octubre de 2024, los homicidios se redujeron un 48%.
La percepción de inseguridad, señaló, cayó de 64% a 60% en los seis primeros meses del año.
Y, respecto a los feminicidios, en abril su equipo anunció una caída del 14% a nivel nacional, en julio, firmó y envió al Congreso una ley que busca homologar el tipo penal en los 32 estados con penas de 50 a 70 años.
El objetivo declarado es “cero impunidad” y que todo homicidio de mujer se investigue con el protocolo de feminicidio. De aprobase, las cifras de reducción de los feminicidios quedarían en entredicho.
Las estudiantes de la UAEM, en todo caso, declaran “fracasado” el plan de Sheinbaum y no se creen las cifras de reducción de la violencia.
Con casos como el Tacoronte es difícil que el relato sobre la violencia en México y la indignación subsecuente, se vean alterados por los datos de las autoridades.
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