Anthropic y OpenAI no quieren salvar al mundo de la IA, quieren eliminar su competencia
De acuerdo con el especialista, en caso de que a raíz de estas declaraciones se implementen regulaciones más estrictas, las mismas representarían una “enorme barrera legal de entrada” para desarrolladores más pequeños que buscan desafiar a los gigantes de software, los cuales ahora ya pueden asumir costes más elevados gracias a su posicionamiento.
“Los desarrolladores más pequeños tendrán que destinar más recursos al cumplimiento normativo que a la Investigación y Desarrollo”, sostiene Zabelin. “La autorregulación satisface el creciente interés público por las políticas gubernamentales”.
La IA aún no acabará con la humanidad, pero sí tiene un impacto financiero
Actualmente, comenta Miguel González Mendoza, profesor investigador en Inteligencia Artificial, Machine Learning y Deep Learning del Tec de Monterrey, no existe evidencia de que los sistemas de IA modernos tengan capacidad para provocar un evento de extinción humana.
“Algunos investigadores han manifestado públicamente preocupación por escenarios futuros donde sistemas superinteligentes, altamente autónomos y con acceso a recursos reales pudieran generar consecuencias difíciles de controlar”, acepta González, sin embargo, otros especialistas apuntan que las advertencias de las empresas de IA son más bien un asunto financiero.
Harrison Rolfes, analista sénior de investigación de Pitchbook, agrega otro punto en torno a la competencia, pues refiere que tanto OpenAI como Anthropic pueden absorber retrasos en sus lanzamientos y el aumento de los costes de cumplimiento normativo, algo que los laboratorios más pequeños no pueden.
Por lo tanto, “una desaceleración podría hacer que la IA de vanguardia sea más segura, pero al mismo tiempo menos abierta y competitiva”, asevera en relación a los efectos negativos que tendría esta medida en competidores de menor tamaño o incluso en los modelos chinos que buscan incorporarse al mercado Occidental.

