Nacional

‘Here we go’ en LinkedIn


La vida es un empleo temporal, un periodo de cotización más o menos largo y penoso en el que nos reconforta pensar en la felicidad mientras producimos alguna milonga. Tornillos, horas de estrés, artículos, libros, pechugas de pollo, películas. Da igual el brillo que le ponga el ego. Es tiempo robado a la vida, porque cuando te echan del curro o uno deja de farmear ese aura laboral, por lo que sea, especialmente en ese momento en que está clarísimo que se ha tocado techo y nada mejor ocurrirá, la sensación de derrota en el cementerio de LinkedIn o Infojobs será la misma para todos.

La vida, hemos visto esta semana, se lo ha recordado también a Ovie Ejaria. O a más bien al resto. El futbolista inglés, a sus 28 años -una edad tan jodida como los 50 para un periodista que se ve en la calle de golpe tras un ERE-, pasó de jugar en la Liga española la pasada temporada, a buscar trabajo en la red social. El centrocampista, campeón del mundo Sub-20 con Inglaterra en 2017 y formado en las juveniles del Liverpool, publicó un mensaje directamente, sin pasar por ningún agente o representante, como ocurre generalmente su profesión. Señal de que nadie veía nada ya que ordeñar ahí. “Actualmente soy agente libre y busco la oportunidad adecuada. La temporada pasada jugué en el Real Oviedo en Primera División. 28 años, afincado en Londres. Jugué en el Liverpool, Sunderland, Rangers y Reading”.

Ejaria, podría decirse, ha perdido aura ante un posible empleador. La temporada pasada jugó ocho partidos, no marcó ningún gol, no dio ninguna asistencia y le sacaron una amarilla, aportó más datos al curriculum. “Puedo desempeñarse como centrocampista en los roles de 6, 8 y 10, y también como extremo izquierdo”. Y luego cerró con una invitación a quien correspondiese: “Si hay una oportunidad o conoces algún club que busca centrocampista o extremo izquierdo, no dudes en enviarme un mensaje privado. Todas las consultas son bienvenidas”.

El mercado de fichajes, quién sabe, quizá sería algo mucho más sano y razonable si se cociera en LinkedIn o en infojobs. No existiría Fabrizio Romano, ni su persistente Here we go! patrocinado por alguna marca. O esa chulería de ir de compras con la pasta en la mano, como Florentino Pérez este verano cuando anunció que se gastaría 150 millones de euros por un jugador sin saber todavía cuál., por supuesto, tampoco habría espacio para agentes, comisiones o unos precios desorbitados por jugadores por los que nadie, en realidad, pagaría la entrada a un estadio.

La Premier League es el mejor ejemplo. La liga inglesa se ha gastado este año 4.000 millones de euros, más que todas las grandes europeas juntas (unos 3.000). El Manchester City ha invertido este verano 150 millones de euros por Enzo Fernández y otros 135 por Eliot Anderson, dos jugadores tampco garantizan ningún espectáculo particular. El Newcastle desembolsó 105 millones por Sandro Tonali, que no era indiscutible ni en el Milan cuando se lo llevó el Tottenham., casualmente, ninguno de los actualmente considerados mejores jugadores del mundo, como recordaba el otro día Santiago Segurola en El Món a Rac1, juega en la Premier. Tampoco los dos mejores ingleses: Harry Kane y Jude Bellingham.

Ojalá Ejaria, como cualquiera en esa incómoda situación, encuentre trabajo pronto. Pero si el inglés ha recurrido a LinkedIn es que las hienas que rodean este negocio han olido ya que esa carne no les vale ni a ellas.


Source link