Tiempo y eficiencia, los nuevos retos de la competitividad urbana
Silvia Ramírez, directora de Rappi Ads en México, uno de los principales retos está en dejar de separar la experiencia digital de la presencial. El consumidor utiliza ambas de manera simultánea y espera que funcionen de manera integrada.
“Muchas veces pensamos en la parte offline y la parte online como dos mundos diferentes, cuando en realidad el consumidor es el que vive en un lugar y en el otro”, agrega.
El costo de esa desconexión puede observarse en la movilidad en la principal ciudad del país, pues según el reporte de TomTom Traffic Index 2025, la Ciudad de México registró un nivel de congestión de 75.9% y sus conductores perdieron 184 horas durante las horas pico. El tiempo promedio para recorrer 10 kilómetros fue de 34 minutos con 29 segundos.
En el caso del comercio, Ramírez identificó que una compra presencial puede representar entre cuatro y cinco horas al considerar el traslado, el tráfico, la toma de decisión y la adquisición del producto. La apuesta por entregas rápidas busca intervenir precisamente en ese tiempo que el consumidor destina a actividades cotidianas.
“Lo que el valor que yo estoy generando es en lugar de hacer esas cinco horas en lo que estás haciendo, no probablemente no son solamente los minutos, los minutos es mientras te llega. En la toma de decisión también te lleva unos minutos, yo estoy reduciendo fácilmente el 80% de ese tiempo”, dijo la directiva de Rappi.
La velocidad, sin embargo, no depende solamente de una aplicación o de un algoritmo. Detrás de una compra digital existen carreteras, sistemas logísticos, electricidad, centros de datos y redes de telecomunicaciones que deben operar de forma coordinada.
Durante su participación, Dayana Gaxiola, directora de ventas para Equinix México y directora de canales para Equinix Latinoamérica, señaló que la infraestructura física y la digital deben avanzar de manera conjunta. Para la directiva, construir carreteras o ampliar instalaciones no es suficiente si no existe la conectividad necesaria para integrarlas con los servicios digitales que utilizan empresas y consumidores.
“No sirve de nada tener unas grandes carreteras si no las tenemos bien conectadas junto también de la parte tecnológica”, resaltó.


